El directorio de la petrolera YPF aprobó el miércoles por mayoría utilizar sus ganancias para capitalizar la empresa, lo que fue rechazado por el gobierno argentino.

La diferencia de opinión sobre el destino de las utilidades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) parece ahondar el enfrentamiento entre la principal empresa de Argentina, controlada por la española Repsol, y el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, que acusa a la petrolera de no haber hecho suficientes inversiones en exploración y producción.

Roberto Baratta, representante del Estado argentino en el directorio de la compañía, votó en contra de la decisión mayoritaria alcanzada en una reunión en Buenos Aires, que quedará a consideración de la asamblea de accionistas convocada para abril.

Tras el encuentro, el gobierno dijo que rechazó la propuesta de la petrolera YPF de no repartir dividendos de las utilidades no liquidadas de 2011 y parte de las de 2010 y utilizar esos fondos para capitalizar la empresa.

"Hubo una fuerte controversia con la dirección de la compañía" debido a que no tomó en cuenta la propuesta del Estado de crear una "reserva de inversiones" con las ganancias, dijo a periodistas el secretario de Política Económica, Axel Kicillof.

YPF propuso utilizar las utilidades para capitalizar la empresa y "repartir más acciones a los accionistas", indicó el funcionario, presente en la reunión de directorio.

Kicillof insistió en que es necesario que YPF cree "una reserva de fondos destinados específicamente a la inversión" y afirmó que "todas las ganancias que obtiene" la petrolera controlada por Repsol "van a los accionistas". Señaló que la empresa propuso un mecanismo que "no garantiza" que haya mayores inversiones.

Subrayó que la empresa no habló "de anclar esos fondos ...para que se conviertan en más pozos, en más produción. Esa respuesta no la dieron".

La cita fue encabezada por el presidente de Repsol, el español Antonio Brufau.

YPF informó en un comunicado que en la reunión de directorio se aprobó la propuesta "de aumentar el capital social, es decir, mantener en la propia compañía -y en el país- las utilidades remanentes del ejercicio 2010 y la totalidad de las correspondientes al 2011 (que en total suman 5.789 millones de pesos)", es decir 1.321 millones de dólares.

La intención es "continuar con el compromiso irrevocable de los accionistas de reinvertir en forma definitiva dichas utilidades en la sociedad para atender adecuadamente los proyectos y mantener la línea de alto nivel de inversiones de los últimos años".

"La decisión del directorio no genera giro de divisas al exterior ni demanda la compra de dólares en el mercado local, y, al incrementar el capital social de la compañía, la vuelve más sólida para afrontar los desafíos de inversión", dijo el comunicado.

Kicillof señaló que YPF propone "que las utilidades se conviertan en acciones en proporción a la tenencia de cada uno de los accionistas".

"Este papel es muy líquido, cotiza incluso en la Bolsa de Nueva York", afirmó el funcionario en referencia de que esos títulos puedan convertirse fácilmente en dólares.

El resultado de este encuentro se esperaba con expectación porque, según medios de prensa, puede desencadenar una u otra estrategia del gobierno en torno de la petrolera.

El ejecutivo no descarta nacionalizar la empresa que controla el 60% del mercado de combustibles e insistió en que YPF debe garantizar la producción de hidrocarburos.

El jefe de gabinete, Juan Manuel Abal Medina, afirmó a radio Continental que "si el camino uno es nacionalizar YPF, se nacionalizará", pero aclaró que "no hay ningún curso de acción definido" sobre las medidas que tomará el Ejecutivo con la petrolera, en la que Repsol tiene 57,43% de las acciones.

Con el 25,46% de las acciones, el grupo argentino Petersen está a cargo de la gestión de YPF. La empresa ha girado entre un 90 y 96% de sus ganancias a Repsol, lo que la ha convertido en una de las compañías que mayor porcentaje de sus dividendos distribuye entre accionistas, han señalado medios de prensa locales.

El destino de las utilidades de YPF quedó pendiente de resolución en una reunión del 8 de marzo, después de que el representante del Estado se opusiera a la aprobación de las cuentas de ese año y reclamara la creación de una reserva de inversiones para exploración y explotación de hidrocarburos.

Las decisiones del directorio de la petrolera se toman por mayoría. El Estado argentino tiene 0,02% de las acciones y derecho de veto en casos, por ejemplo, de tranferencia de paquete accionario, señalaron medios de prensa.

Según YPF en la reunión se informó además que la previsión de inversiones para el año 2012 alcanzaron los 15.000 millones de pesos (3.424 millones de dólares), "récord en la historia de la compañía", y que superará los 13.300 millones de pesos (3.036 millones de dólares) "que se destinaron en 2011 para exploración, producción, refinación y desarrollo".

El Ejecutivo pretende que YPF aumente la producción para reducir el volumen de gas importado.

En los últimos días los gobiernos de las provincias patagónicas de Chubut, Neuquén y Santa Cruz sacaron a YPF áreas que ésta explotaba aduciendo "incumplimiento de obligaciones". La compañía ha anunciado que recurrirá la medida ante la justicia.

El analista Eduardo Fernandez dijo a Associated Press que la decision de YPF "de capitalizar las utilidades es una buena señal orientada el desarrollo de nuevas reservas o la ampliación de la capacidad de refinación" y dijo no entender la queja del gobierno al respecto.

Señaló que no cree que "el gobierno nacionalice la petrolera". "No hay plata en Argentina para nacionalizar", dijo.

En España, el gobierno expresó públicamente su preocupación por la situación.

YPF representa el 42% de las reservas totales de Repsol, cifradas en 2.100 millones de barriles de crudo, y un 25% de sus beneficios de explotación, según datos de la petrolera española.

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El corresponsal de The Associated Press Jorge Sáinz colaboró con este despacho desde Madrid.