Fernando González, uno de los deportistas chilenos más queridos y exitosos, se jubiló.

Sereno, pero visiblemente emocionado, el tenista de 31 años comenzó el miércoles una etapa de "duelo" al poner fin a su carrera en el tenis profesional tras caer en tres sets ante Nicolas Mahut en la primera ronda del Masters de Miami.

Aunque no pudo ocultar su tristeza, González dijo que se sentía tranquilo porque en sus 13 años de carrera en la ATP dio "lo máximo que tenía", a pesar de que en algunas oportunidades lo hayan "traicionado" los nervios o algún revés.

"Estoy jubilado", aseguró el chileno en una breve rueda de prensa que ofreció al terminar el partido de poco más de dos horas y media de duración y un homenaje en el que participaron algunas de las máximas figuras internacionales del tenis, como el suizo Roger Federer y el español Rafael Nadal.

De inmediato aclaró que tiene varias ideas y proyectos, pero no ofreció detalles sobre ellos.

"Ahora tengo tiempo, entonces puedo tomármelo con mucha calma ... A partir de hoy ha dejado de existir una parte de mi, entonces tengo que vivir un duelo y de ahí empezar muy tranquilo por otro camino", aseguró González, quien fue apoyado durante todo el partido por un público mayoritariamente latinoamericano que lo aplaudía y alentaba a gritos.

En un juego en el que la gran mayoría de los presentes festejó cada uno de los puntos del chileno como si fuese el último, González sucumbió 7-5, 4-6, 7-6 (3) ante el francés Mahut.

Aunque estuvo ligado poco más de una década al tenis profesional, su relación con el deporte comenzó hace más de 20 años, cuando era un niño.

El chileno, que recibió apodos como "mano de piedra" o "bombardero de la reina" por su potente golpe de derecha, ganó 11 títulos de ATP y tres medallas olímpicas: una oro, una de plata y una de bronce que lo convirtieron en el máximo medallista olímpico de su país.

Llegó a ser el número cinco del ranking mundial.

González, quien había anunciado en febrero que se retiraría en el Masters de Miami, terminó el partido con una doble falta: erró sus últimos dos saques, con pelotas que quedaron sobre la red.

Al terminar el juego, el público se levantó de sus asientos y lo despidió alentándolo a gritos con cánticos como "chi chi chi, le le le" mientras ondeaba banderas con los colores azul, blanco y rojo de Chile.

Casi de inmediato, la ATP lo sorprendió transmitiendo un video en dos pantallas gigantes a cada extremo del estadio, que fue seguido en silencio casi absoluto por todos los presentes.

En el video los elogios de sus colegas de la ATP se intercalaban con imágenes de sus mejores partidos.

"Te aprecio muchísimo", le dijo David Nalbandian a través de las pantallas gigantes. "Es una lástima que no sigas en el tour. Un abrazo y te deseo lo mejor", manifestó el argentino.

Aunque no apareció en el video, el argentino Juan Martin del Potro también lo despidió y elogió en una rueda de prensa que ofreció en la tarde.

"El sabe que aquí lo vamos a extrañar, pero que también le deseamos lo mejor y que pueda ser feliz", manifestó el argentino.

González — quien explicó que ya no siente las energías y ganas que necesita para continuar jugando en el circuito profesional — recibió un enorme cuadro de la ATP a manera de recuerdo y agradeció al público todo el apoyo que le brindó el miércoles y a lo largo de su carrera.

En los últimos años vivió aquejado por dolores de espalda, que persistieron aún después de una cirugía.

Su momento cumbre fue en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, en los que se adjudicó la presea de oro en dobles junto a Nicolás Massú y la de bronce en individuales. Cuatro años después, logró la medalla de plata en Beijing 2008, perdiendo ante Nadal en la final.

En los Grand Slams, su mejor campaña fue el subcampeonato en el Abierto de Australia 2007, derrotado por Federer en la final.

"Nunca me imaginé que iba a ser algo así", aseguró al rememorar su llegada a Chile tras las los juegos de Atenas.

"No sé ni en las películas creía o en los sueños imaginé que íbamos a vivir algo así", remarcó.

Refiriéndose a su futuro, dijo que "sin dudas" va a seguir "super ligado" al tenis porque es algo que lo apasiona.

"(El tenis es) lo que más quiero, lo que más he hecho en mi vida, lo que más sé", explicó.

Pero aclaró que por ahora no sabe exactamente qué hará y dijo que será el tiempo el que se encargue de determinar cuál será su lugar en el tenis en adelante, tras vivir su duelo.

No pudo ocultar, sin embargo, su sueño de convertirse en capitán de Copa Davis del equipo que representa a su país.

"Claramente es el anhelo de cualquier tenista retirado ser el capitán de Copa Davis", reveló.

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Gisela Salomón está en Twitter como http://www.twitter.com/giselasalomon