El papa Benedicto XVI nombró nuevos obispos en Sao Felix, Fortaleza y en San Salvador da Bahía, Brasil, informó el miércoles la oficina de prensa de la Santa Sede.

En Sao Felix, el pontífice designó a monseñor Adriano Ciocca Vasino, quien era obispo de Floresta. Nació el 8 de julio de 1949 en Borgosesia, diócesis de Novara, Italia.

Estudió filosofía en el Seminario Filosófico y Teológico San Gaudenzio, en Novara, y teología en el Studentato Teológico San Zeno, en Verona. Fue ordenado sacerdote el 8 de septiembre de 1974.

Tras algunos de años de práctica pastoral en su diócesis de origen, se trasladó a Brasil, donde ha sido párroco, vicario y coordinador de pastoral de la diócesis de Floresta (1998-1999).

Elegido obispo de Floresta el 3 de marzo de 1999, fue consagrado el 2 de mayo sucesivo.

Como obispo auxiliar de la arquidiócesis de Fortaleza, el pontífice nombró al sacerdote Jose Luiz Gomes de Vasconcelos, del clero de la diócesis de Garanhuns, quien era rector del Seminario Interdiocesano de Caruaru, asignándole la sede titular episcopal de Canapio.

Gomes de Vasconcelos nació el 12 de mayo de 1963 en Garanhuns, Pernambuco, y recibió la ordenación sacerdotal el 9 de diciembre de 1989.

Obtuvo el título en teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Ha sido vicario parroquial, párroco, coordinador diocesano y actualmente es rector del Seminario Mayor Interdiocesano Nossa Senhora das Dores.

El Papa nombró también como obispo auxiliar de la arquidiócesis de San Salvador de Bahía al sacerdote Giovanni Crippa, quien era profesor y párroco en la arquidiócesis de Feira de Santana, asignándole la sede titular episcopal de Accia.

Crippa nació el 6 de octubre de 1958 en Besana Brianza, en la arquidiócesis de Milán, Italia. Estudió filosofía en la FIST (Federación Interreligiosa para los Estudios Teológicos de Turín) y teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en la cual obtuvo después el título en historia eclesiástica.

El 14 de septiembre de 1985 recibió la ordenación sacerdotal.

Tras cumplir una serie de trabajos en Italia, fue enviado a Brasil en 2000, donde ha sido vicario parroquial, párroco, profesor de historia eclesiástica, director espiritual y hasta ahora consejero provincial en Brasil.