La marcha de indígenas en protesta contra la minería a gran escala y otras reivindicaciones ingresará a la capital ecuatoriana con o sin permiso de las autoridades, dijo el miércoles el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas.

Humberto Cholango también anticipó que en caso de que sean agredidos, se activará de inmediato un plan en todas las comunidades indígenas del país, aunque no quiso adelantar detalles.

En declaraciones a corresponsales, afirmó que "si recibimos agresión o ataques en la ciudad de Quito por parte del gobierno, obvio que vamos a defendernos en todo el país y activaremos el siguiente plan".

Cholango aseveró que "con o sin permiso entraremos a la ciudad de Quito... así seamos cuatro (indígenas) tenemos el derecho y el gobierno debe garantizar nuestro ingreso".

Recordó que a pesar de haber pedido los respectivos permisos para la marcha en la capital ecuatoriana, las autoridades no han dado ninguna respuesta.

La ministra coordinadora de la Política, Betty Tola, dijo en rueda de prensa que "no habrá ningún tipo de impedimento para que la marcha que está llegando, pueda participar y hacerse presente mañana".

Los indígenas han caminado durante 13 días desde la población de El Pangui, al sur de la amazonia ecuatoriana, cerca de donde se construirá el mayor proyecto minero a cielo abierto de este país. La Confederación ha expresado su firme oposición al proyecto y a la minería a gran escala. Cuando culmine la marcha habrán caminado 700 kilómetros.

En una entrevista con una radioemisora, el presidente Rafael Correa propuso a los indígenas que "discutamos la minería que queremos, con las garantías para que sea socialmente responsable, ambientalmente responsable, pero eso de no a la minería, significa que no existiría esta radio".

Añadió que el principal factor contaminante del agua "no es la minería, no es el petróleo, son las aguas servidas de las ciudades, porque no hay buenos sistemas sanitarios".

Cholango destacó que la marcha tiene la intención de visitar el jueves la Asamblea, la Corte Constitucional y la Fiscalía para dejar sendos comunicados con la posición indígena acerca de la minería y la protección del agua.

También expresó la decisión de ocupar el parque de El Arbolito, en el centro norte capitalino, donde tradicionalmente se han reunido los indígenas cuando llegan a Quito. El parque está ocupado desde inicios de esta semana por simpatizantes del gobierno que cada vez llegan en mayor número.

"Aspiramos que como mensaje de paz y de no violencia, el presidente (Correa) llame a sus simpatizantes a ocupar otros parques y nos deje el parque de El Arbolito. El presidente tiene derecho a hacer marchas, fiestas, lo que sea ... es imposible que nos nieguen todos los parques que nosotros solicitamos, eso es una preocupación para nosotros", dijo el líder indígena.

La ministra coordinadora de Desarrollo Social, Doris Soliz, señaló que "las ecuatorianas y ecuatorianos que respaldan las transformaciones que impulsa la revolución ciudadana (gobierno) también tienen derecho a expresarse en las calles", al comentar las concentraciones a favor del gobierno que se organizan en Quito.

El ministerio de Educación suspendió las actividades escolares en buena parte de la capital ecuatoriana en previsión de posibles problemas.

El presidente de Ecuarunari, la mayor organización indígena de la zona andina, Delfín Tenesaca, señaló que "en estos momentos se han adueñado de las calles, de las carreteras, de la ciudad y nosotros somos extranjeros en nuestro propio país. A los indios no nos dejan subir a los buses, contratar buses".

Las autoridades de tránsito han negado permisos de movilización a los autobuses que debían traer delegaciones de indígenas de todo el país a esta capital, mientras que los simpatizantes del gobierno llegan sin dificultades en autobuses alquilados.