El proceso para la liberación de 10 uniformados cautivos por las FARC comenzará el lunes, reveló la ex senadora Piedad Córdoba, en un anuncio que infundió confianza entre los parientes de los cautivos tras versiones de posibles retrasos en las entregas.

"La FARC anunció que el 26 de marzo van a liberar" a los rehenes, algunos de los cuales llevan cautivos 14 años, dijo Córdoba en conferencia de prensa.

Los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en dos comunicados, uno en diciembre y otro en febrero, la entrega unilateral de los que consideran "prisioneros de guerra" como un gesto de reconocimiento al trabajo que ha desempeñado la ex senadora y otras activistas en favor de la paz.

Las FARC "entregará a la misión humanitaria" a los uniformados, indicó Córdoba.

La ex senadora no reveló el sitio de esas entregas, pero por la tarde tras una reunión con personal del Comité Internacional de la Cruz Roja, que también participará de las liberaciones, y el viceministro de Defensa Enrique Bedoya, Córdoba dijo que mañana revelaría los dos aeropuertos a los que llegarán los liberados desde la selva, donde ella los buscará en helicópteros militares de Brasil.

"Son dos entregas, seguramente en dos sitios" diferentes, dijo Córdoba a reporteros a la salida del CICR.

La ex congresista indicó que viajará, sin precisar la fecha, a São Gabriel da Cachoeira, una localidad brasileña cercana a la frontera con Colombia y donde suelen estar los helicópteros de la fuerza aérea de Brasil con los que se recogerá a los cautivos.

En general, Córdoba recibe de forma confidencial de las FARC las coordenadas del sitio de la selva donde los guerrileros entregan a los rehenes.

Los rebeldes han indicado en sus comunicados que los 10 policías y militares serían entregados en dos distintos grupos.

Córdoba, a quien entre enero de 2008 y febrero de 2011, las FARC le han entregado a 20 secuestrados, entre políticos, militares y policías, dijo que en los próximos días se conocerían detalles del operativo de las próximas liberaciones.

En pasadas entregas, Córdoba viajó a puntos de la selva en compañía de delegados del CICR en helicópteros de la fuerza aérea de Brasil, que presta al menos dos naves y sus 22 tripulantes militares.

Tal participación fue una demanda de los rebeldes desde que en julio del 2008, 15 retenidos por las FARC fueran rescatados en un operativo del Ejército que se disfrazó como una misión humanitaria internacional que llegaba en un helicóptero civil.

Tras conocerse el anuncio de Córdoba, el ministro del Interior, Germán Vargas, dio la bienvenida a las entregas pero no dejó de expresar dudas.

"Han sido tantas las ocasiones que se repite lo mismo sin resultados, que no puede uno de dejar de ser escéptico", dijo el ministro en declaraciones divulgadas por su despacho en un correo electrónico.

Oliva Solarte, madre del intendente de la policía Jorge Trujillo Solarte, de 41 años y en poder de las FARC desde julio de 1999, gritó de alegría al conocer la noticia.

"Ay no me diga, bendito sea Dios, qué alegría", dijo Solarte telefónicamente a The Associated Press desde su casa en Gamarra, en el departamento de Cesar, unos 415 kilómetros al norte de Bogotá.

María Concepción Chagüezá, madre del sargento del ejército Luis Alfredo Moreno, de 41 años, dijo que anhela "estar junto a mi hijo y no despegarme nunca más de él".

Ana Dolores Carrero, madre del cabo de la policía José Libardo Forero, de 43 años y padre de dos hijos de 20 y 16 años, que trabaja en una cafetería en Villavicencio, una localidad a 75 kilómetros al sur de Bogotá, comentó que ademas de abrazar a su hijo le va a cocinar "lo que él pida de comida, un sancocho, un tamal".

Vicente Romero, padre del intendente de la policía Jorge Humberto Romero, de 45 años y retenido desde julio de 1999, dijo en entrevista telefónica que las liberaciones eran como un milagro después de tantos años. Agregó que lo primera que hará es darle la bendición a su hijo, aunque lamentó que su esposa y madre del retenido, Rosalba Romero, está muy enferma debido a un "estrés severo" como consecuencia del prolongado plagio de su hijo.

En la lista ofrecida por las FARC de los uniformados por liberar no aparece el intendente de la policía Luis Hernando Peña Bonilla, de 40 años y quien fue retenido el 1 de noviembre de 1998 en la ciudad de Mitú, capital del departamento de Vaupés y a 575 kilómetros al sureste de Bogotá.

Otros uniformados liberados anteriormente han dicho que Peña, al parecer, murió asesinado por sus captores.

Se desconoce si quedan civiles, y cuantos serían, en manos de las FARC, que no ofrece datos sobre sus retenidos.