Policías antimotines rodeaban el miércoles por la noche un edificio de apartamentos donde se encontraba un hombre armado que se jactó de poner a Francia "de rodillas" al realizar un ataque que dejó siete muertos.

Cientos de agentes fuertemente armados aislaron el edificio de cinco pisos en Tolosa donde el sospechoso, Mohamed Merah, de 24 años, se encerró antes del amanecer.

Hacia la medianoche se escucharon tres explosiones y un resplandor anaranjado iluminó el cielo cerca del edificio.

Las autoridades dijeron que el pistolero, un ciudadano francés descendiente de argelinos, había estado en Afganistán y Pakistán, donde dijo haber sido entrenado por al-Qaida.

Merah dijo a los negociadores que mató a un rabino y tres niños en una escuela judía el lunes y a tres paracaidistas franceses la semana pasada para vengar la muerte de niños palestinos y en protesta por la presencia militar francesa en Afganistán, así como la prohibición oficial del uso por las mujeres del velo islámico sobre la cara, se informó.

"No tiene remordimientos, salvo el de no tener tiempo para matar más gente y se jacta de haber puesto a Francia de rodillas", dijo el fiscal parisino Francois Molins en conferencia de prensa.

Alrededor de las 3 de la mañana, la Policía intentó detener a Merah, pero se produjo un tiroteo en el que tres agentes sufrieron heridas. Desde entonces se realizan negociaciones intermitentes que se prolongaron hasta avanzada la noche.

Al caer la noche, la Policía cortó la electricidad y el gas en el edificio antes de apostarse para tener rodeado al sospechoso.

Las autoridades "cuentan con la gran fatiga y el debilitamiento" del sospechoso, dijo Didier Martínez, del sindicato policial francés. Añadió que el sitio podría prolongarse durante horas. También se cortó la luz en las calles circundantes para facilitar un eventual asalto nocturno.

Las autoridades francesas, como de otros países europeos, temen desde hace tiempo los ataques de "lobos solitarios" — milicianos jóvenes que se radicalizan_, ya que son más difíciles de hallar y rastrear. Con todo, es la primera vez en varios años que se atribuye una matanza en Francia a motivos de extremismo islámico.