El presidente Otto Pérez Molina dijo el martes que no aceptará la renuncia de su ministro de Finanzas, quien más temprano dijo que dimitía para no prestarse a maniobras políticas de un partido opositor.

"No estoy dispuesto a aceptar la renuncia" dijo Pérez durante una conferencia de prensa.

Agregó que dialogaría con Centeno para convencerlo que se quede en el cargo que ha ocupado desde el inicio del actual gobierno, el 14 de enero.

El ministro abandonó apremiado el Palacio Legislativo por la mañana y al hacerlo se quejó ante periodistas por haber sido citado para interpelación a solo 15 días de haber tomado el cargo, por el partido Libertad Democrática Renovada (Lider).

"Es una perdida de tiempo y vine aquí para hacer un trabajo técnico, no político. Es un congreso sin ningún sentido. Es un partido (Lider) que perdió las elecciones y quieren tener el proceso paralizado. Yo no voy ha hacer que el estado pierda el tiempo. Hay mucho que legislar y por ende tomé la decisión de renunciar", dijo Centeno a periodistas.

Después de haber sido interpelado en el pleno del Congreso sobre su propuesta fiscal, Centeno ha venido siendo citado para diferentes interrogatorios en ese poder.

"A raíz de la aprobación del pacto fiscal, se ha presentado ya ocho veces, todos los martes y jueves frente a todas las bancadas del Congreso", explicó Herbert Hernández, director de comunicación social del ministerio de Finanzas.

"La última sesión fue de casi 12 horas y le han preguntado hasta cosas que no tienen nada que ver con la nueva ley", agregó.

La vicepresidenta Roxana Baldetti lamentó que Centeno presentara su dimisión.

"Lo que el había dicho es que no entendía a la bancada interpelante porque son preguntas que no generan ningún tipo de información. El prefería mejor retirarse para que el presidente tuviera un ministro que quizás le sirviera más", expresó Baldetti.

El congreso de Guatemala aprobó en febrero un paquete fiscal con el propósito de incrementar la recaudación tributaria.

Incluyó una modificación al impuesto sobre la renta (ISR) que generó controversia porque según sus detractore s castiga a la clase media y beneficia a los que tienen mayores ingresos al rebajar del 31 al 29% el gravamen a las utilidades.