Una comisión parlamentaria en Pakistán exigió el martes que Estados Unidos ponga fin a los ataques con aviones no tripulados en el interior del país, como parte de los nuevos requisitos para restablecer relaciones entre ambos estados.

La exigencia podría complicar los intentos para la restauración de los vínculos que fueron prácticamente interrumpidos tras los ataques aéreos estadounidense que dejaron en noviembre 24 soldados paquistaníes muertos en la frontera con Afganistán.

Debido a estas acciones militares estadounidneses, Pakistán cerró las líneas de abastecimiento de la OTAN con destino a Afganistán.

La comisión del parlamento se pronunció por que las líneas de abastecimiento no sean interrumpidas de manera permanente, como desearían muchos paquistaníes, aunque no condicionó explícitamente el tema de los aviones no tripulados con el cierre de la frontera.

Washington desea reconstruir sus vínculos con Pakistán, al que considera un factor importante para lograr un acuerdo con los insurgentes en la vecina Afganistán.

Sin embargo, funcionarios estadounidenses afirman que los incursiones con aviones no tripulados son cruciales para la eficacia de la lucha contra al-Qaida y el Talibán, y han persistido en esos ataques a pesar del rechazo pública que han manifestado el ejército y el gobierno en Pakistán.

El tema está enturbiado porque se sabe que algunos de los ataques fueron autorizados por el ejército paquistaní, que facilitó información para efectuarlos.

Los ataques de noviembre suscitaron una oleada de aversión contra Estados Unidos dentro de Pakistán y el estamento de seguridad, ante esa situación, pretende nuevas condiciones para los vínculos con Washington.

A fin de protegerse políticamente, el ejército y el gobierno ordenaron a una comisión parlamentaria que elaborara recomendaciones para una nueva relación con Estados Unidos.