Es, no es, es... Una naturaleza muerta que una vez se creyó de Vincent van Gogh pero luego se bajó de categoría a un trabajo de un artista anónimo es de hecho del mismísimo atormentado maestro impresionista holandés, anunciaron investigadores el martes.

El proceso que llevó a la confirmación de la autenticidad del cuadro parece un caso de detectives. Una nueva técnica de rayos X ayudó a expertos a reexaminar lo que ya sabían de "Naturaleza muerta con flores del prado y rosas".

La radiografía detallada de una pintura oculta de dos luchadores y el conocimiento del periodo del pintor en una academia de arte belga llevó a un equipo de investigadores a concluir que se trata realmente de un Van Gogh.

La pintura es propiedad del Museo Kroeller-Mueller en el centro de Holanda y el martes fue colocada entre otras obras de Van Gogh.

No hubo un momento de verdadera sorpresa para los expertos que estudiaban el cuadro, dijo Louis van Tilborgh, un investigador sénior del Museo de Van Gogh en Amsterdam que participó en el proceso de confirmación.

"Cada pieza simplemente fue cayendo en su lugar", expresó a The Associated Press.

El lienzo de 100 x 80 centímetros (40 x 31 pulgadas) fue adquirido por el Museo Kroeller-Mueller en 1974 como un Van Gogh. Se creía que era de la época en que el artista vivió con su hermano Theo en París a finales de 1886.

"Pero cuando lo colgaron (en el museo), empezaron a surgir dudas" de su autenticidad, dijo Van Tilborgh.

Expertos pensaron que el cuadro era demasiado grande para ese periodo, la representación del jarrón rebosado de flores y aún más flores sobre la mesa demasiado exuberante y recargada; y la firma estaba en una posición inusual para Van Gogh, en la esquina superior derecha.

Con las dudas apilándose, en el 2003 el museo decidió atribuirle la pintura a un artista anónimo en lugar de a Van Gogh. Pero el trabajo detectivesco no terminó allí.

Una radiografía tomada cinco años antes ya había revelado una imagen vaga de los luchadores que continuó interesando a los investigadores. Ahora, una nueva radiografía ha mostrado a los luchadores con más detalle, con las pinceladas y pigmentos usados, y todo apunta de nuevo al maestro.

Poner a los modelos a posar semidesnudos era una característica distinguida de la academia Antwerp donde Van Gogh estudió a principios de 1886, lo mismo que el tamaño del lienzo, dijo el Museo Kroeller-Mueller.

Vincent le escribió a su hermano que necesitaba un lienzo grande, nuevos pinceles y pintura. Theo ayudó al pobre artista a comprar los materiales y una semana después Van Gogh le escribió de nuevo para decirle que estaba encantado con la pintura de los dos luchadores.

Van Tilborgh dijo que las pinceladas y pigmentos en la pintura de los luchadores también corresponden con lo que los expertos saben del trabajo de Van Gogh en Antwerp.

Los luchadores también ayudaron a explicar la "inusitada exuberancia" floral de la naturaleza muerta, dice el comunicado del Museo Kroeller-Mueller: Van Gogh tenía que cubrir en su totalidad la vieja imagen con su nuevo trabajo.