Si los familiares del convicto criminal de guerra John Demjanjuk logran su objetivo, será enterrado en un suburbio de Cleveland, una perspectiva que no cae bien a los partidarios de los judíos, quienes creen que en la muerte podría convertirse en un imán para los neonazis.

Demjanjuk murió el sábado en Alemania a los 91 años, y su familia en Seven Hills, Ohio, quiere traer sus restos para enterrarlo. Aunque su ciudadanía estadounidense fue revocada en el momento de su deportación, nada prohíbe que traigan el cadáver a Estados Unidos, dijo la oficina del fiscal federal en Cleveland.

Un funeral de Demjanjuk en su ciudad adoptiva se convertiría en un espectáculo, objetó Efraim Zuroff, que dirige el Centro Simon Wiesenthal de caza de nazis en Jerusalén.

"No tengo dudas de que un funeral en Seven Hills se convertiría en una demostración de solidaridad y apoyo a Demjanjuk, que es la última persona en el mundo que merece simpatía alguna", dijo Zuroff en una entrevista telefónica.

El abogado de Demjanjuk apeló el lunes a las autoridades alemanas para que dispongan el retorno de su cuerpo a Ohio, algo que confirmó John Demjanjuk hijo. Pero no se ha difundido ningún detalle.

Demjanjuk hijo consideró el martes en un correo electrónico que cualquier sugestión de que el entierro o tumba de su padre fuese un espectáculo no tenía fundamento.

"Durante los últimos 35 años nuestra familia no ha tenido jamás ninguna asociación con los grupos neonazis. Hemos condenado los crímenes nazis ya que mi padre fue también una víctima de los nazis independientemente de cualquier versión que usted pueda creer", afirmó.

Demjanjuk, nacido en Ucrania, se había retirado después de trabajar en una empresa automotriz estadounidense. Durante tres décadas mantuvo batallas legales diciendo que había sido confundido con otra persona al ser denunciado como guardia de un campo de concentración nazi.

Llegó a Estados Unidos en 1952 diciendo que había pasado gran parte de la guerra mundial como prisionero de los alemanes. Se radicó en el suburbio de Seven Hills y trabajó como mecánico en la planta de Ford Motor Co. en Brook Park.