El secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon dijo el martes que la comunidad internacional necesita actuar rápidamente para detener el derramamiento de sangre que ya lleva un año en Siria, destacando que hasta un minuto de demora significaría que haya más muertos.

El líder de la ONU dijo que Siria constituye el asunto de mayor gravedad que el mundo enfrenta hoy.

Naciones Unidas dijo que más de 8.000 personas han muerto como resultado de la represión del gobierno sirio ante los que participan en la revuelta, y esta semana hubo señales de la oposición siria, con escasas armas y municiones, estaba recurriendo a tácticas de insurgencia.

Los rebeldes se enfrentaron al régimen con ametralladoras y fusiles automáticos en un área exclusiva sumamente protegida, de la capital Damasco, dejando tres muertos y muchos heridos.

Ban les dijo a los perdiodistas en Bogor, ciudad al sur de la capital Yakarte, que "no hay tiempo para desperdiciar, no hay tiempo que perder. Sólo un minuto, una hora de demora significarán que mueran más y más personas".