El Vaticano dijo el martes a los obispos irlandeses que han hecho progresos "excelentes" al poner en práctica las normas de protección a los niños después de décadas de escándalos sexuales.

Es la primera vez que la Santa Sede avala los esfuerzos de la Iglesia por combatir los abusos sexuales por parte de religiosos.

El Vaticano dio a conocer el resumen de las conclusiones de una investigación de un año de la Iglesia irlandesa, ordenada por el papa Benedicto XVI después de los abusos generalizados y las denuncias de encubrimiento por parte de sus superiores.

Las víctimas de los abusos saludaron las conclusiones y las recomendaciones del Vaticano, de que los obispos y los superiores religiosos sigan dedicando tiempo para escuchar a las víctimas y atender sus necesidades.

Pero a la vez criticaron a la Santa Sede por no asumir responsabilidad por su propio papel en el encubrimiento.

"Creemos que se ha perdido la oportunidad de aludir al papel desempeñado por el Vaticano para perpetuar la política de proteger a los sacerdotes abusivos a expensas de los niños", comentó Maeve Lewis, director ejecutivo de One in Four, uno de los principales grupos de apoyo a las víctimas.

Una década de comisiones de investigación de los escándalos ha producido cuatro abultados informes que documentan cómo los obispos iban transfiriendo a los pedófilos notorios por toda Irlanda y a parroquias en Estados Unidos y Australia.

Detallan cómo decenas de miles de niños sufrieron abusos en escuelas de internos y cómo los líderes de la mayor diócesis de Dublín no hicieron ninguna denuncia a la policía hasta que se vieron obligados a hacerlo debido al peso de las demandas a mediados de los años 90.

Los escándalos socavaron la fe en la otrora fervientemente católica Irlanda y suscitaron un enfrentamiento diplomático sin precedente entre el gobierno irlandés y el Vaticano. Irlanda cerró su embajada ante la Santa Sede después que el primer ministro acusó a Roma de haber saboteado los esfuerzos de obispos irlandeses por denunciar a los abusadores a la policía.

En su informe del martes, el Vaticano dijo que sus investigadores vieron "de qué modo las fallas del pasado" causaron una reacción inadecuada "sin omitir la parte que les cupo a varios obispos y superiores religiosos".