El gobierno de Estados Unidos reprendió el martes a una gobernante que figura entre sus líderes mundiales favoritos, al expresar "sorpresa y preocupación" sobre los informes de que la presidenta de Liberia y Premio Nobel de la Paz defendió una ley que criminaliza los actos homosexuales.

Las declaraciones atribuidas a la presidenta liberiana Ellen Johnson Sirleaf aparecieron mientras la legislatura de su empobrecido país africano analiza endurecer los castigos contra la homosexualidad, incluso con penas de prisión.

En una entrevista publicada por el periódico británico The Guardian, Sirleaf dijo: "Tenemos ciertos valores tradicionales en nuestra sociedad que nos gustaría preservar". Sobre la ley que criminaliza los actos homosexuales, dijo: "Nos agradamos tal como somos".

Varios funcionarios del gobierno del presidente Barack Obama han encomiado a Sirleaf por ser la primera gobernante de un país en Africa y Liberia ha recibido cientos de millones de dólares en ayuda estadounidense desde que salió de una guerra civil en la década anterior.

Pero sus declaraciones, adjudicadas en la entrevista, constituyen una de las primeras pruebas de la directiva reciente de Obama para que la asistencia foránea y la diplomacia estadounidense sirvan también para promover los derechos de los homosexuales en el mundo, aunque el gobierno dice que no está supeditando la ayuda extranjera a los expedientes de las naciones en ese tema.

La vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, afirmó que Estados Unidos mantiene su política de promover con vehemencia los derechos de los homosexuales, pero al preguntarle sobre las declaraciones de la presidenta liberiana — dos meses después de que la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton asistió a la segunda toma de posesión de Sirleaf_, Nuland anunció que Washington averiguará con las autoridades libias para "determinar si la información es fiel y expresar cierta sorpresa y preocupación".

Nuland declinó anticipar posibles secuelas en la ayuda estadounidense por las palabras de Sirleaf. El gobierno de Obama pidió al Congreso más de 211 millones de dólares en asistencia para Liberia en 2012.