Luis Suárez dice que confía en que el Liverpool no lo transferirá por el lío en que se vio metido al decirle expresiones racistas a un rival.

El delantero uruguayo cumplió una suspensión de ocho partidos tras ser hallado culpable de ofender varias veces con expresiones racistas al defensor de Mánchester United Patrice Evra durante un partido.

Desde entonces circularon versiones de que el club quería desprenderse de él y de que el jugador quería irse.

"Hablé con los directivos del club y saben que quiero quedarme, que la estoy pasando bien aquí y estoy contento", dijo el atacante en el portal del club el lunes. "Nadie en el club me dijo que intentarán venderme o que me iré".

"Voy a seguir jugando aquí en Liverpool. Le quedan algunos años a mi contrato y quiero seguir disfrutando porque tanto mi familia como yo somos muy felices aquí", agregó.

Suárez, quien llegó al Liverpool en enero del 2011 a cambio del pago de 36 millones de dólares con un contrato de cinco años y medio, anotó un tanto en la victoria del domingo por 2-1 sobre Stoke, que clasificó al Liverpool a las semifinales de la Copa de la Asociación de fútbol.