De fondo se ve la estatua al prócer cubano José Martí, de frente la imagen de legendario comandante Ernesto Che Guevara: Los ensayos en la Plaza de la Revolución de esta capital para la misa que dará el Papa Benedicto XVI comenzaron el lunes con la puesta a punto del coro que acompañará la ceremonia.

"Este es el primer ensayo aquí en la Plaza del coro y la orquesta", dijo el lunes a la AP Jaquelín Ramírez, quien no ocultó la emoción que le provoca estar entre aquellos que musicalizarán la sagrada celebración.

Directora de Coro de su parroquia, Ramírez indicó que se escogieron temas de Georg Friedrich Haendel y de Wolfgang Amadeus Mozart. También algunas piezas en latín, pero lo que más la emocionó es que el Pontífice escuchará algunas partes de un repertorio cubano.

"Litúrgicamente en la misa: el Kyrie, el Santo y el Cordero (tres partes de las misas) son de un compositor cubano Alfredo Levy", indicó Ramírez.

Benedicto XVI llegará a Cuba el 26 de marzo procedente de México.

Sus primeros pasos en tierra cubana serán en Santiago, a unos 900 kilómetros el este de la capital y donde será recibido por el presidente Raúl Castro, dará una primera misa, y rendirá honores a la Virgen de la Caridad en el 400 aniversario de su hallazgo.

El 27 de marzo viajará a La Habana otra vez verá a Castro y el 28 se espera su misa en la Plaza de la Revolución, para la cual ya está casi listo el escenario y el altar y que constituirá su última actividad en Cuba antes de regresar al Vaticano.

La estructura de la Plaza de la Revolución consta de una armazón semicubierto pintado de amarillo y blanco, los colores del Vaticano, con una amplia escalera de alfombra roja, constató la AP. Hacia el fondo se ve el altar de madera y todo en su conjunto luce imponente.

A un costado estará el coro al cual Ramírez y varias decenas de personas fueron convocadas el lunes.

"Es un honor estar aquí, pertenecemos a un coro profesional y esta oportunidades se da una sola vez en la vida", explicó por su parte Eduardo Vega, del vocal "Leo" también llamados para apoyar en la parte musical.

Junto al Papa estará el cardenal Jaime Ortega, quien también fue anfitrión de Juan Pablo II cuya visita en 1998 se catalogó de histórica, dado que era un Pontífice polaco, la caída del socialismo en Europa del Este estaba fresca y su interlocutor para el momento era el entonces presidente Fidel Castro.

Ortega incluso participó en la misma Plaza de la Revolución de la misa dada por Juan Pablo II.

"Estamos en dos visitas con dos contextos históricos y dos protagonistas diferentes", aclaró a la AP el experto Enrique López Oliva, profesor de historia de las religiones de la Universidad de La Habana al recordar el carisma, su actitud de diálogo y la fama de "viajero" de Juan Pablo II.

"Nada se le parece (Juan Pablo) a Benedicto. Este es un Papa que en un principio no era tan conservador, pero luego se convirtió en una suerte de inquisidor del movimiento progresista católico. Es también un hombre muy mayor", explicó López Oliva.

La jerarquía religiosa hizo hincapié en que la visita tendrá carácter pastoral con el objetivo revivificar la fe entre los cubanos, que solo en un 10% se identifican como católicos activos y en más de un 70% tienen prácticas de religiones afrocubanas.

En las calles la hospitalidad de los cubanos y el apoyo oficial a la visita comenzó a hacerse sentir: desde finales de la semana pasada se colocaron carteles de apoyo a la visita y la televisión cubana está transmitiendo cortos publicitarios sobre la gira Papal.

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Andrea Rodríguez está en Twitter como @ARodriguezAP