La disidente Bertha Soler, quien fue detenida por algunas horas el domingo aseguró que las Damas de Blanco no cesarán en su empeño de manifestarse pese a las advertencias recibidas de parte de las autoridades.

"Nos advirtieron que el espacio que nos habían dado en la quinta Avenida se iba a acabar porque nosotros no íbamos a poder ir más Santa Rita ni caminar más por la quinta", dijo el lunes a la AP Soler. "Cosa que realmente no vamos a respetar porque el derecho nuestro es que si queremos estar cerca de Dios o ir a la parroquia, nadie nos puede privar de ello".

Soler y un grupo de mujeres fueron detenidas por segunda vez este fin de semana el domingo en la mañana --pasaron algunas horas en la comisaría el sábado-- cuando se trasladaban a su habitual protesta dominical; otras lograron llegar pero posteriormente las interceptaron uniformados y las subieron a un autobús.

Soler indicó que su esposo, el ex preso político Angel Moya, también fue arrestado el domingo y el lunes no había sido liberado.

Las mujeres conmemoran el este fin de semana el noveno aniversario del encarcelamiento seguido de juicios a 75 disidentes en 2003, lo que originalmente dio lugar a la fundación de las Damas de Blanco, aunque en la actualidad todos están en libertad tras un acuerdo en 2010 ente la Iglesia y las autoridades cubanas.

Para las autoridades no son activistas políticos, sino "mercenarios" al servicio de los grupos contrarrevolucionarios y de Estados Unidos.

Un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Tommy Vietor criticó las detenciones.

"La detención de las mujeres miembro de las Damas de Blanco este fin de semana en La Habana en vísperas de la visita del Papa Benedicto a Cuba pone de manifiesto el desprecio que demuestran las autoridades hacia los derechos humanos del pueblo cubano", expresó Vietor.

Los arrestos se producen a una semana del arribo del Papa Benedicto XVI a Cuba y pocos días después de que el cardenal Jaime Ortega pidiera a la Policía el desalojo de un templo tomado por 13 disidentes poco conocidos que se negaban a salir exigiendo que el Pontífice mediara en demandas políticas.

La Iglesia afirmó que nadie tiene derecho a tomar los templos como trincheras políticas.

Soler expresó que las autoridades cubanas les advirtieron que no aceptarían que ellas participaran en las misas del Papa, a quienes ellas pidieron una audiencia de al menos "un minuto".

"Aunque no nos podamos encontrar con el Santo Padre... vamos a ir a las misas que va a dar en Santiago de Cuba como la que va a dar aquí en La Habana, cueste lo que cueste, porque es un derecho que tenemos", afirmó.

Según Amnistía Internacional, tras la salida de los 75 no existen en Cuba presos de conciencia, o sea de actividad pacífica, pero organizaciones opositoras de derechos humanos sostienen que se producen regularmente detenciones de corta duración entre los disidentes.

"A lo largo del fin de semana hubo más de 100 detenciones (de corta duración) entre hombres y mujeres en todo el país", expresó por su parte Elizardo Sánchez de la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

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Andrea Rodríguez está en Twitter como @ARodriguezAP