Los insurgentes sirios se están reagrupando a pesar de haber sufrido algunas amargas derrotas a manos del régimen del presidente Bashar Assad y una de sus mayores prioridades es hacerse de armas y municiones para reforzar su poder de fuego, dijo el domingo a The Associated Press un hombre que se identificó como un comandante rebelde de bajo rango.

Ahmad Mihbzt, quien dijo ser un sargento que desertó del ejército sirio, habló en este poblado que se sitúa a pocos kilómetros (millas) de la frontera con Siria. El hombre, de 25 años, es uno de cientos, posiblemente miles, de rebeldes que han huido a Turquía, donde muchos esperan poder cambiar el rumbo de la lucha.

"Nos estamos reagrupando", dijo Mihbzt. "Estamos buscando armamento".

En las últimas semanas, mientras el levantamiento contra Assad se acercaba a su primer aniversario, las fuerzas del gobierno capturaron algunas zonas del país que eran controladas por los rebeldes.

El 1 de marzo, luego de casi cuatro semanas de incesantes cañoneos que dejaron cientos de muertos, el gobierno recuperó el barrio de Baba Amr de la ciudad de Homs. El martes, el ejército retomó el poblado de Idlib luego de una sangrienta operación de tres días cerca de la frontera con Turquía.

Mihbzt formaba parte de un grupo de unos 200 insurgentes, entre ellos algunos desertores del ejército, que lucharon contra los soldados sirios en la villa de Cenudi, cerca de Idlib. Hace casi una semana, las fuerzas del gobierno expulsaron a los sublevados luego de cañonear el poblado desde posiciones ubicadas a 3 kilómetros (1,9 millas) con la participación de cientos de efectivos, dijo Mihbzt.

El comandante rebelde y sus 20 hombres dejaron sus armas a otros rebeldes que huyeron a las montañas cercanas y comenzaron a caminar los 25 kilómetros (16 millas) que los separaban de la frontera turca mientras seguían bajo el fuego de las fuerzas sirias. Dijo que los rebeldes se retiraron en parte para proteger a la población civil de más daño.

Ahora está en un campamento para refugiados en Turquía que alberga a unos 500 desertores del ejército sirio. Más de 15.000 refugiados catalogados como civiles están en otros campamentos fronterizos. Mihbzt afirmó que miles de esos refugiados también son integrantes del Ejército Libre de Siria, una afirmación difícil de verificar de inmediato.

La principal prioridad de los rebeldes es conseguir pertrechos, en especial municiones en buen estado, dijo Mihbzt.

Pero insistió en que los insurgentes no renunciarán a su lucha por derrocar al régimen de Assad.

"No aceptamos la derrota", dijo. "Lucharemos hasta la última gota de nuestra sangre".