El sargento estadounidense acusado de matar a 16 civiles afganos seguramente será encausado en una semana, y si el caso llega a los tribunales, el juicio tendría lugar en Estados Unidos, dijo el domingo un especialista legal castrense.

El sargento del ejército Robert Bales es acusado de salir de su base en el distrito de Panjwai, en la provincia de Kandahar, entrar en varias viviendas de civiles y matar a nueve niños, cuatro hombres y tres mujeres antes del amanecer del 11 de marzo. Se encuentra detenido en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas.

El jurisperito, que habló a condición de guardar el anonimato debido a lo delicado del tema, indicó que las autoridades estadounidenses analizan la mejor forma de compensar a los familiares de las víctimas y a los heridos.

Los investigadores y parlamentarios afganos de esa zona creen que más de un soldado estadounidense — quizá 20 — perpetraron la matanza en el sur de Afganistán. Empero, según el jurisperito, no hay indicios de que más de una persona participara en el ataque, aunque el caso sigue siendo investigado.

Un funcionario estadounidense familiarizado con el caso dijo que esa tesis "es completamente falsa". El funcionario también habló a condición del anonimato.

Los lugareños de la zona denunciaron además que varias mujeres fueron sexualmente agredidas durante la matanza. El funcionario estadounidense manifestó que no hay pruebas de que mujer alguna fuera violada. El ejército estadounidense, según el funcionario, examina esas denuncias y otras.

Cinco personas, incluyendo tres niños menores de 10 años, resultaron heridas en el incidente y fueron evacuadas en helicópteros de la coalición a la base aérea de Kandahar, según el funcionario.

Para uno de esos niños, fue la segunda vez que recibió tratamiento por heridas de bala en esa base, agregó el funcionario.