La disidente Bertha Soler y otras 30 integrantes de su agrupación Damas de Blanco fueron detenidas por las autoridades, cuando se aprestaban a realizar su habitual marcha dominical a pocos días de la visita del papa Benedicto XVI.

El marido de Soler, Angel Moya confirmó que las autoridades detuvieron a su esposa poco antes de la caminata que realizan el domingo por la Quinta Avenida en el vecindario de Miramar, donde las mujeres suelen escuchar misa y realizar a la salida su protesta.

"Fueron arrestadas en el día de hoy (domingo) por oficiales del departamento de seguridad del Estado", comentó Moya quien sí llegó a la Iglesia de Santa Rita para la marcha. Soler también había sido detenida brevemente el sábado por la noche, agregó.

Unas treinte opositoras lograron realizar la marcha, que comenzó pacíficamente, pero agentes de seguridad las arrestaron cuando trataron de continuar con la protesta hacia otras arterias donde por lo general no ingresan. Todas fueron trasladadas a un autobús de seguridad del estado. El domingo por la noche, muchas habían salido en libertad y fueron llevadas en vehículos a sus casas, aunque al parecer Soler seguía detenida.

El Departamento de Estado estadounidense criticó las detenciones de Soler y de las otras disidentes.

"Condenamos enérgicamente este ataque a miembros pacíficos de la sociedad civil de Cuba", expresó Neda A. Brown. "El hecho de que tantas integrantes de las Damas de Blanco fueran detenidas por el gobierno cubano mientras se aprestaban a acudir un oficio religioso a una semana de la visita del papa Benedicto es particularmente reprochable y viola las normas democráticas del hemisferio occidental".

El arresto se produce a una semana del arribo del papa Benedicto XVI a Cuba y pocos días después de que el cardenal Jaime Ortega pidiera a la policía el desalojo de un templo tomado por 13 disidentes que se negaban a salir exigiendo que el Pontífice mediara en demandas políticas.

Moya dijo que una treintena de mujeres, incluida la suya habían sido subidas por las autoridades a un autobús para impedirles marchar, pero no estaba claro a dónde fueron llevadas.

Activistas de derechos humanos estimaron que podría tratarse de arrestos de corta duración.

Las mujeres comenzaron a ser liberadas por la noche de forma paulatina.

"Me dejaron recién en mi casa, en (la provincia de) Matanzas", explicó a la AP vía telefónica, Alejandrina García, quien pertenece a la agrupación y fue detenida junto a Soler y posteriormente llevada a su casa, a unos 100 kilómetros de la capital.

"Por lo que vi (cuando fue trasladada) pienso que llevarán a las (otras) mujeres a sus casas, como lo hicieron conmigo", agregó García.

Las mujeres conmemoran también el noveno aniversario del encarcelamiento seguido de juicios a 75 disidentes en 2003, lo que originalmente dio lugar a la fundación de las Damas de Blanco, aunque todos están en libertad --algunos en el extranjero-- y pocas de las féminas pertenece al grupo original.

Tras la salida de los 75 --los últimos fueron excarcelados por mediación de la Iglesia y Ortega ante el presidente Raúl Castro-- y según Amnistía Internacional no existen en Cuba presos de conciencia, o sea de actividad pacífica, pero organizaciones opositoras de derechos humanos sostienen que se producen regularmente detenciones de corta duración entre los disidentes.

Para el gobierno no son activistas políticos, sino "mercenarios" usados y financiados por los grupos contrarrevolucionarios o gobiernos extranjeros, principalmente Estados Unidos para desprestigiar a la revolución.

Mientras las Damas asistían a misa, el cardenal Ortega oficiaba otra en la Catedral.

"Que el Señor nos conceda una verdadera acogida calurosa para el Santo Padre y frutos muy abundantes de su visita y de la próxima celebración de la Semana Santa y de la Pascua a la cual él nos introduce de manera excepcional", dijo Ortega durante la celebración religiosa, sin hacer mención de los incidentes de la semana pasada o del arresto de Soler y sus seguidoras.

La Iglesia calificó de "irresponsables" e "irrespetuosos" a los disidentes que tomaron la Iglesia de la Caridad la semana pasada y se negaban a salir.

El desalojo fue pacífico.

Muchos opositores tomaron distancia de la ocupación del templo y expresaron su desacuerdo con los 13 disidentes poco conocidos que entraron a la iglesia, sin embargo no tampoco estuvieron de acuerdo con la actitud del cardenal de llamar a la Policía.

El opositor Elizardo Sánchez, de la no gubernamental Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, dijo que estaba asombrado de que ante la falta de comentarios propios -- más allá de una nota informativa el jueves-- de Ortega sobre los hechos de la semana.

"Estoy asombrado, no salgo de mi asombro con lo que ha pasado estos días. Creo que el cardenal está actuando como dos de lo tres monos sabios" (que no ven ni oyen, el tercero habla), expresó con ironía Sánchez.

-----------------

La corresponsal Anne-Marie García contribuyó con este reporte.