La titular del Fondo Monetario Internacional pidió el domingo evitar la complacencia sobre la economía global, a pesar de la mejora de la situación con el reciente acuerdo sobre la deuda griega, y afirmó que el mundo necesita ulteriores reformas financieras.

Ante una conferencia en Beijing a la que asistieron funcionarios chinos y extranjeros, así como ejecutivos de negocios, Christine Lagarde dijo que los países desarrollados necesitan fortalecer sus sistemas financieros y adoptar medidas frente al abultamiento de las deudas.

La directora gerente del FMI señaló que las naciones en desarrollo, por su parte, necesitan mejorar sus defensas contra las conmociones externas.

"La economía mundial se ha alejado del precipicio y tenemos motivos para ser un poco más optimistas", apuntó. "Sin embargo, el optimismo no debe propiciar entre nosotros un sentido de alivio y por supuesto no debemos caer en un falso sentido de seguridad", apuntó.

Lagarde dijo que la recuperación económica global será "una maratón, no una carrera a toda velocidad en el tramo final".

Afirmó que los gobernantes europeos necesitan mantenerse vigilantes ante la deuda, enfocarse en la "aplicación firme y rigurosa" de las medidas financieras, y seguir cuidadosamente la situación económica de Grecia.

El jueves, el FMI aprobó un financiamiento a Grecia por 28.000 millones de euros (36.560 millones de dólares) para los próximos cuatro años, debido a que el encarecimiento de los créditos al país le hacen prohibitivo buscar recursos en los mercados internacionales de bonos.

Grecia está obligada a decretar medidas de austeridad severas a cambio de los créditos de rescate que le fueron concedidos.

El rescate financiero tiene lugar en momentos en que los gobiernos europeos intentan reducir considerablemente sus déficits fiscales, los cuales se dispararon tras la crisis financiera de 2008. Estos gobiernos se comprometieron a asumir nuevas reglas que castigan a los países que se excedan en sus gastos.