La aspirante oficialista a la presidencia de México, Josefina Vázquez Mota, presentó el sábado su registro como candidata ante las autoridades electorales y anunció que entre los documentos entregados se encuentra un examen toxicológico que dio negativo al uso de drogas.

La candidata del Partido Acción Nacional (PAN) dijo que también presentó los resultados de una prueba poligráfica o de detección de mentiras que, según afirmó, descartó que tenga vínculos con la delincuencia organizada.

"Espero que otros candidatos aporten pruebas similares para dar más confianza a los ciudadanos", dijo Vázquez Mota en un acto realizado en las instalaciones del Instituto Federal Electoral (IFE).

Señaló que el examen toxicológico dio "resultados negativos para anfetaminas, barbitúricos, benzodiasepinas, cocaína, marihuana y opiáceos".

También afirmó que la evaluación poligráfica concluyó que "respondí con veracidad y que no se identificaron indicadores que indiquen vínculos con la delincuencia organizada, que la campaña política de Acción Nacional esté siendo financiada con recursos de la delincuencia organizada ni que haya recibido beneficios de la delincuencia organizada".

Aunque no tenía obligación de presentar esas pruebas, Vázquez Mota dijo que así cumplía con un compromiso hecho durante el proceso para obtener la candidatura presidencial del PAN.

El actual gobierno del PAN, encabezado por el presidente Felipe Calderón, ha hecho del combate al narcotráfico una de sus prioridades y ha advertido de los riesgos de que el crimen organizado busque interferir en el proceso electoral rumbo a los comicios del 1 de julio.

Diversas encuestas ubican a Vázquez Mota en la segunda posición de las preferencias rumbo a los comicios, detrás de Enrique Peña Nieto, candidato del ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) y quien hace unos días también presentó su registro ante el IFE.

La campaña presidencial comenzará de manera formal el 30 de marzo.

Diversas zonas de México han padecido en los últimos años la violencia del narcotráfico que ha dejado más de 47.500 muertos desde diciembre del 2006, cuando asumió la presidencia Calderón y lanzó una ofensiva contra el crimen organizado.

Algunos actores políticos comenzaron a manifestar su preocupación de que el narcotráfico intente intervenir en el proceso previo a los comicios presidenciales, luego de algunas evidencias de que un cartel de las drogas buscó alterar los resultados en una reciente elección para renovar el gobierno del estado occidental de Michoacán.

En enero, el PRI presentó un plan para evitar la infiltración del crimen organizado y el cual considera solicitar a las autoridades federales informar sobre si sus candidatos a cargos populares tienen antecedentes penales o son investigados.

Autoridades federales sostienen que la delincuencia organizada buscó influir en los resultados de los comicios estatales del 13 de noviembre para renovar el gobierno y alcaldías en el estado occidental de Michoacán.

El PRI ganó el gobierno estatal y varias alcaldías.

La autoridad ha puesto como ejemplo de la intervención en Michoacán la aparición en un diario de una municipalidad un desplegado atribuido al crimen organizado y en el que se amenazaba a simpatizantes del PAN, que quedó en segundo lugar.

Tanto el PAN como el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) han afirmado que el narcotráfico operó a favor del PRI, el cual lo ha negado en todo momento.