Unas cuantas palabras amables fue lo único necesario para que la FIFA y Brasil volvieran a estar en sintonía.

Tan sólo dos semanas después de una discusión en público que incrementó las dudas sobre la Copa Mundial de 2014, Joseph Blatter, presidente de la FIFA, terminó una "visita corta pero importante" a Brasil, aliviando las tensiones y restableciendo una buena comunicación con el país anfitrión.

Con una sonrisa en el rostro, Blatter estrechó alegremente la mano de la presidenta brasileña Dilma Rousseff y le entregó un regalo — una vieja foto enmarcada de ambos al lado del ex futbolista Pelé. A cambio, los legisladores brasileños ofrecieron al funcionario de la FIFA una comida tradicional brasileña.

Es un fuerte contraste del intercambio de palabras anterior entre la FIFA y Brasil, que dio inicio cuando el secretario general del organismo, Jerome Valcke, criticó la lentitud de Brasil en los preparativos para el Mundial y que terminó con el gobierno local deseando romper relaciones con el funcionario de la FIFA.

Pero todo quedó atrás después de una cordial reunión el viernes. El presidente de la FIFA dejó el país diciendo que estaba satisfecho con las garantías para el Mundial dadas por el gobierno local, mientras que Brasil recibió algo del respeto que había exigido.

"De vuelta al aeropuerto en Brasilia, sólo 21 horas después de que aterrizamos", publicó Blatter vía Twitter justo antes de salir de Brasil el sábado por la mañana. "¡Una visita corta pero importante!"

Ambas partes señalaron que la reunión "constructiva" en la capital del país finalmente restableció una relación de cooperación y armonía entre la FIFA y el país sede, lo que ayuda a Brasil a seguir adelante con los preparativos para el Mundial y con la Copa Confederaciones de 2013.

Y si bien se desconoce si ambas partes de antemano han superado sus diferencias, al menos eso es lo que tratan de aparentar, lo que resulta un cambio positivo.

Blatter dijo que él y Rousseff estaban tan complacidos que ambos acordaron reunirse más seguido durante los próximos meses para tratar de mantener una relación más estrecha.

Pelé, que participó en las reuniones del viernes como embajador de la Copa del Mundo, dijo que el encuentro fue importante para ayudar a limar asperezas entre Brasil y el organismo rector del fútbol, dejando atrás "los malos entendimientos" y los "percances".

Pelé dijo que no le importa asumir el papel de "apagafuegos" de ahora en adelante de ser necesario, y agregó que ambas partes pueden "contar con él" para "apagar fuegos" que de nuevo amenacen con afectar la relación en el futuro.

Lo que sigue sin ser claro es el papel que tendrá Valcke de ahora en adelante. Se suponía que él era el representante de la FIFA responsable de trabajar de cerca con el gobierno local, pero eso ha quedado en suspenso luego que Brasil se quejara de sus declaraciones "inaceptables".

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Tales Azzoni está en Twitter como http://www.twitter.com/tazzoni