Los fiscales brasileños anunciaron el sábado que presentarán cargos penales contra 17 ejecutivos de Chevron Corp. y de la contratista de perforaciones Transocean Ltd. por un nuevo escape de petróleo cerca de un pozo submarino que arrojó al mar por lo menos 416.000 litros (110.000 galones) a finales del año pasado.

Entre los implicados están el director de la división brasileña de Chevron, George Buck, informó el vocero de la fiscalía federal en Río de Janeiro, Marcelo del Negri, en declaraciones telefónicas.

Precisó que los cargos, incluyendo "delitos ambientales", serán fincados la próxima semana en un tribunal federal, pero no suministró más detalles.

Aparte de Buck, dijo que desconocía cuántos de los ejecutivos trabajaban para Chevron y cuántos para Transocean, la contratista de perforaciones que laboró en el pozo donde ocurrió la fuga del año pasado.

Los fiscales también le solicitaron al tribunal una orden para impedir que los 17 salgan del país, indicó. Chevron tiene sus oficinas generales en California.

Una portavoz de Chevron en Brazil dijo que la compañía se abstenía de pronunciarse porque no había sido notificada de la decisión. Pidió que no fuera identificada debido al protocolo interno.

El jueves, Chevron confirmó que hubo un "nuevo y pequeño escape de petróleo" y que trabaja para recoger el crudo.

Se desconoce la dimensión de la nueva fuga, señaló la Agencia Nacional de Petróleo de Brasil (ANP) al explicar que el escape fue detectado por una mancha de crudo que apareció en la superficie del mar.

Una vocera de la ANP dijo que la nueva fuga "no provenía del pozo; fue sellado. Parece que viene de fisuras en el lecho oceánico cerca del pozo", donde ocurrió el derrame del año pasado. La portavoz hizo las declaraciones en forma anónima porque carecía de autorización para abordar el asunto.