Un marcado incremento en el precio de la gasolina hizo aumentar en febrero la inflación.

El Departamento del Trabajo anunció el viernes que el índice de precios al consumidor subió en febrero un 0,4%, el mayor salto en 10 meses. La gasolina se disparó un 6% y fue la principal causa del aumento inflacionario.

Los precios de los alimentos no variaron por primera vez en 19 meses. Y excluyendo la gasolina y los alimentos, la llamada inflación subyacente aumentó sólo un 0,1%.

En los últimos 12 meses, los precios a nivel del consumidor han aumentado un 2,9%, la misma proporción que el mes pasado. Los precios subyacentes subieron en ese plazo un 2,2%, menos que en enero.

Una inflación moderada permite a la Fed mantener muy bajas sus tasas de interés.

"No hay mucho de qué preocuparse en el frente inflacionario", consideró Robert Kavcic, economista de BMO Capital Markets, en una nota a los clientes.

Muchos economistas creen que la inflación permanecerá contenida este año. Los precios de las materias primas agrícolas como el maíz y el algodón han descendido. Y aunque más estadounidenses trabajan, muy pocos reciben grandes aumentos salariales, lo que limita la capacidad de los detallistas para aumentar sus precios.

Con todo, los precios de la gasolina han aumentado sin pausa y podrían frenar el crecimiento económico si los consumidores vuelven a cerrar sus carteras. El precio medio por galón (3,79 litros) de gasolina era el viernes de 3,83 dólares, según la Asociación estadounidense de Automovilistas, 32 centavos más que hace un mes.

La Reserva Federal menciono el martes esos aumentos tras una reunión de su brazo ejecutivo. Sus integrantes dijeron que el encarecimiento de la energía disparará la inflación al menos temporalmente, aunque a largo plazo debería permanecer estable. La Fed reiteró además su plan de mantener los intereses a corto plazo casi en cero hasta fines del 2014.

Una información del departamento de Comercio indicó el miércoles que la inflación no ha sido excesiva a nivel mayorista. El índice de precios al productor aumentó un 0,4% en febrero, debido en su mayor parte al encarecimiento de la gasolina.

Una inflación moderada puede beneficiar la actividad económica, ya que anima a empresas y consumidores a invertir y gastar dinero antes que lo planeado, y antes que la inflación disminuya su poder adquisitivo.

Los precios más bajos dejan asimismo más dinero en manos de los consumidores, aumentando su poder adquisitivo. El encarecimiento de la gasolina y los alimentos ha limitado la capacidad de los estadounidenses para adquirir otros bienes, frenando la recuperación económica.