La decisión de Brasil de presentar cargos penales por la desaparición de cinco personas "es un acontecimiento largamente esperado para la rendición de cuentas" de la dictadura militar, destacó el viernes la oficina de las Naciones Unidas por los derechos humanos.

Un vocero del alto comisionado de la ONU para derechos humanos dijo que la decisión representa la primera vez que Brasil procesa violaciones a los derechos humanos cometidas durante ese período, entre 1964 y 1985.

Rupert Colville dijo que la ONU saluda el proceso a Sebastiao de Moura, un coronel retirado del ejército involucrado en la represión de la guerrilla izquierdista Araguaia, como "un primer paso crucial en la lucha contra la impunidad" de la era militar brasileña.

Agregó que "según el derecho internacional nunca debió haber habido una amnistía para los delitos internacionales graves".