Las empresas estadounidenses aumentaron moderadamente su producción en febrero por tercer mes consecutivo, indicio de una recuperación económica paulatina y un posible augurio de la mejora en el empleo.

La Reserva Federal dijo el viernes que la producción de las fábricas estadounidenses aumentó un 0,3% el mes pasado, tras los avances de enero y diciembre, la mejor actuación desde 1998.

A la cabeza del avance de febrero figuraron los productos electrónicos, energéticos y pertrechos eléctricos. Empero, se contrajo la producción de automóviles tras dos meses de sólida expansión.

En general, no varió la producción, que incluye la de minas y empresas de servicios públicos como las eléctricas. La actividad minera bajó marcadamente y la de compañías eléctricas no experimentó variaciones.

El crecimiento fabril es un síntoma esperanzador, dijo el economista Paul Ashworth, de la firma Capital Economics. En un plazo de tres meses, la producción fabril ha crecido a un ritmo anual del 9,9%.

Ashworth restó importancia al escaso crecimiento de febrero, y destacó que es difícil sostener una expansión semejante a largo plazo.

"Si se examinan los últimos meses, la producción fabril se ha acelerado, a un nivel muy sustancial", dijo Ashworth.

Por otra parte, el gobierno dijo que la inflación fue relativamente suave en febrero, salvo el marcado aumento de la gasolina y los alimentos. El índice de precios al productor subió en febrero un 0,4%, el mayor salto en 10 meses. La gasolina se disparó un 6% y fue la principal causa del aumento inflacionario.

Los precios de los alimentos no variaron por primera vez en 19 meses. Y excluyendo la gasolina y los alimentos, la llamada inflación subyacente aumentó sólo un 0,1%.

El crecimiento fabril ha alcanzado 17,4% desde junio del 2009, pero sigue siendo un 6,7% inferior al de diciembre del 2007.

El sector fabril ha mejorado sustancialmente desde mediados del año pasado, cuando se contrajo debido a las interrupciones en el suministro mundial que causó el terremoto del Japón y el subsiguiente maremoto.

Las fábricas se han beneficiado con las sólidas ventas de automóviles y las crecientes inversiones empresariales en maquinaria y otros pertrechos. El aumento de la demanda a contribuido a la creación de puestos de trabajo.