El ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich consideró el viernes que difícilmente existe motivo alguno que le haga abandonar la lucha por la postulación presidencial del Partido Republicano para retar al presidente Barack Obama en los comicios de noviembre.

El ex congresista se encuentra en un distante tercer lugar, muy rezagado del ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney y del ex senador de Pensilvania Rick Santorum en el número de delegados.

Santorum, en segundo lugar pero solamente con la mitad de los delegados que Romney, ha pedido reiteradamente a Gingrich que abandone la liza. El ex senador podría así medirse cara a cara con Romney.

Pero cuando la cadena de televisión CBS le preguntó a Gingrich las causas que le obligarían a abandonar la liza, respondió que "probablemente ninguna".

"Estaré con ustedes en Tampa", dijo Gingrich, en referencia a la ciudad que será sede de la Convención Nacional Republicana en agosto.

Gingrich, oriundo del sur de Estados Unidos y que ha ganado las primarias solamente en dos estados meridionales, vio esfumarse el martes la posibilidad de repuntar al no ganar en Alabama o Misisipí, donde triunfó Santorum.

La única esperanza de Gingrich parece residir ahora en una fórmula con Santorum que pueda negar a Romney los 1.144 delegados necesarios para obtener la postulación presidencial.

Mientras tanto, Obama se dedicó el viernes a recaudar fondos electorales con escalas en Chicago y Atlanta, donde asistirá a un festejo junto con el productor Tyler Perry y el cantante Cee Lo Green.

La víspera, el vicepresidente Joe Biden, en su primera aparición electoral, tildó a los candidatos republicanos a la Casa Blanca de ser los protectores de los privilegiados y consideró a Obama el protector de la clase media.

"Mitt Romney, Rick Santorum y Newt Gingrich tienen una visión fundamentalmente diferente", según Biden. "Nosotros promovemos el sector privado. Ellos proteger al sector de los privilegiados".

El discurso estuvo centrado en la economía.