Ningún candidato presidencial ha llegado a la cumbre sin el apoyo de celebridades. Dan glamour y brillo a las campañas políticas, y transforman a los operadores políticos más cínicos en seguidores deslumbrados.

Nadie domina la relación entre la fama y la política como el presidente Barack Obama. Sus opositores se burlaban de él durante su campaña en 2008 diciendo que él mismo era una celebridad. La realidad es que cuenta con el apoyo de una gran variedad de personalidades, incluyendo liberales en Hollywood, estrellas de la NBA y muchas más.

El viernes fue un ejemplo claro. Obama se dirigía a Atlanta para recaudar fondos con el productor de cine Tyler Perry en una gala que incluía una presentación del rapero Cee Lo Green. También acaba de lanzar un cortometraje sobre su campaña y su vida narrada por el actor Tom Hanks. El jueves, una visita a la Casa Blanca que realizó el actor George Clooney, ganador del Oscar y simpatizante del presidente, para hablar sobre la situación en Sudán fue muy seguida por la prensa.

Pero Obama no es el único que juega así.

El aspirante presidencial republicano Mitt Romney ha hecho campaña con Jeff Foxworthy, un comediante con todo un repertorio de chistes sobre campesinos ignorantes; también convenció al rockero Kid Rock para que se presentara en un acto de campaña y el vocalista de KISS, Gene Simmons, le ha expresado su apoyo.

Newt Gingrich cuenta con la estrella de películas de acción Chuck Norris. Rick Santorum tiene el respaldo del vocalista de Megadeth Dave Mustaine, así como de Jim Bob y Michelle Duggar, estrellas del programa "19 Kids and Counting" sobre una familia con 19 hijos del canal TLC quienes han participado en su campaña. Ron Paul tiene una lista ecléctica de apoyo incluyendo estrellas como Kelly Clarkson, Snoop Dogg, Oliver Stone, Juliette Lewis, Vince Vaughn, Joe Rogan, y Jesse Ventura.

Esa proximidad con las estrellas puede darles muchos beneficios a los políticos. Chris Lehane, un consultor demócrata que conoció a varias celebridades al trabajar con Al Gore y Bill Clinton, dijo que los famosos ayudan a modificar la imagen típica y fría de un acto político.

"Esas celebridades, una de las razones por las que son celebridades, es que tienen una habilidad singular para conectarse con la gente", dijo. "Se pueden usar como un puente para conectarse con sus admiradores y su público", dijo.

Para Obama, cuya campaña se ha concentrado principalmente en recaudar fondos, las celebridades como Clooney, Will Smith, Magic Johnson y Antonio Banderas le ayudan a atraer a los grandes donantes.

Las actividades de Obama para obtener dinero se realizan en lugares elegantes, por ejemplo, un sendero en la casa de Banderas en Los Angeles decorado con pétalos de rosa, la cancha de tamaño reglamentario en la casa del astro de los Mavericks de Dallas Vince Carter en Orlando, o los enormes terrenos del productor de televisión Brad Bell.

Los republicanos, a la mitad de su contienda por las elecciones primarias, han recurrido a las celebridades para legitimarse entre los votantes.

Norris dio su voz para grabaciones que se usaron en llamadas telefónicas de Gingrich de cara a las primarias en Alabama y Misisipi. Norris, quien ha participado en la política republicana por años, apoyó al ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee en las elecciones primarias de 2008.

Santorum, quien ha obtenido apoyo de varios deportistas ha preferido a las estrellas de TV reality. La familia Duggar ha recorrido el país durante las primarias para darle su apoyo al ex senador de Pennsylvania. Josh Duggar, el mayor de los 19 hijos de la familia participó en un acto en Misuri para Santorum tras hacer lo mismo en Iowa, Oklahoma, Georgia y muchos otros lugares.

"Nuestra familia es como el epítome de los valores conservadores", dijo Duggar. "La gente se relaciona con nosotros de esa forma".

Las estrellas, dijo Lehane, son un beneficio total, pero también pueden ser imprevisibles y no siempre se adhieren a los puntos de los que habla la campaña.

"Siempre hay que ser un poco cuidadosos cuando se trata con una celebridad", dijo Lehane. "Para empezar porque no tienen un guión escrito. Las cosas que pueden decir o hacer que normalmente funcionan en su ámbito no siempre se transmiten bien cuando el prisma político se pone encima. A veces uno termina por desasociarse de otros aspectos de la vida de las celebridades".

Por ejemplo Cee Lo tiene una canción llena de groserías cuyo título igualmente grosero se traduce en algo como "Olvidarte", no es exactamente el llamado de Obama para la esperanza, la civilidad o la perseverancia.

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Los periodistas de The Associated Press Charles Babington, Brian Bakst, Kasie Hunt y Beth Fouhy contribuyeron con este despacho.