Rick Santorum llegó a Puerto Rico e inmediatamente entró de lleno al emotivo debate sobre el papel que el idioma inglés debe tener en el futuro de la isla, desatando un furor que llevó al aspirante presidencial republicano a decir que sus declaraciones fueron interpretadas erróneamente.

Santorum se vio obligado el jueves a clarificar reiteradamente declaraciones que hizo la víspera, cuando dijo que el inglés tendría que ser el "idioma principal" para que Puerto Rico pudiese convertirse en estado.

"Nunca dije que solamente se debería hablar inglés aquí. Nunca insinué eso", le dijo Santorum a periodistas locales en el Capitolio de la isla. "Lo que dije fue que el inglés tendría que ser hablado también como otro lenguaje — obviamente se va a hablar español, este sería un país bilingüe".

Santorum estaba en San Juan haciendo campaña para las primarias presidenciales republicanas del domingo.

En una declaración oficial al partir de la isla, Santorum enfatizó sus raíces como descendiente de inmigrantes italianos que hablaban italiano e inglés.

"Como hijo de un inmigrante italiano, continúo creyendo que el inglés es el idioma de las oportunidades en Estados Unidos, bajo la estadidad o bajo el actual status", dijo Santorum en la declaración. "Lo que deseo es que cada niño en Puerto Rico hable inglés con fluidez, además de español, por supuesto".

Sin embargo, ese párrafo quedó fuera de la declaración de despedida que Santorum le envió a los reporteros nacionales. Una portavoz de Santorum no respondió de inmediato a un pedido de comentario sobre por qué la declaración fue cambiada.

Santorum le dijo el miércoles al periódico El Nuevo Día que el inglés es clave para desarrollar la economía de Puerto Rico. "No tengo dudas de que uno de los requerimientos que será presentado al Congreso es que el inglés sea universal aquí en la isla", dijo. "Eso no significa que la gente no pueda hablar español en sus casas, o en sus negocios, o en la calle, sino que todo el mundo debería hablar bien el inglés".

Puerto Rico va a realizar un nuevo referéndum sobre la estadidad en noviembre. Si se convierte o no en el 51er estado es crucial para algunos en la isla, que no tiene derechos plenos de votación en el Congreso ni puede votar en los comicios presidenciales.

El gobernador de la isla, el republicano Luis Fortuño, es partidario de la estadidad y respalda al principal rival de Santorum, Mitt Romney.