El jefe de la FIFA, Joseph Blatter, se reunirá con la presidenta de Brasil para zanjar las diferencias entre el organismo y el país organizador del Mundial de 2014.

Blatter se reunirá el viernes con Dilma Rousseff en Brasilia, dos semanas después que el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, criticó la lentitud de los preparativos de Brasil para el torneo, lo cual desató una crisis que melló la relación entre el país anfitrión y el organismo rector del fútbol mundial.

Blatter solicitó la reunión con Rousseff durante su ofrecimiento de disculpas a Brasil, con la esperanza de que el diálogo ayude a ambas partes a concentrarse en trabajar para que el país esté listo a la hora de recibir la Copa Confederaciones el año próximo y el Mundial en dos años.

"Analizaremos el estatus de los preparativos y qué es necesario hacer en los próximos meses para lograr la meta común de la FIFA y del gobierno brasileño con el fin de llevar a cabo una excelente Copa Confederaciones de la FIFA en junio de 2013 y un Mundial de la FIFA exitoso en 2014", afirmó Blatter en un comunicado.

Pelé estará con Blatter y Rousseff el viernes, así como el ministro de Deportes de Brasil, Aldo Rebelo, que después de las afirmaciones de Valcke dijo que el país cortaría sus vínculos con el funcionario de la FIFA a cargo de trabajar con el gobierno brasileño en los preparativos para la Copa del Mundo.

Posteriormente Rebelo aceptó las disculpas de Valcke, pero la visita del secretario general para inspeccionar las ciudades sede fue cancelada, y se desconoce si el funcionario seguirá siendo el representante de la FIFA que trabajará con el gobierno brasileño. El ministro dijo que depende del organismo futbolístico elegir a la persona que trabajará con Brasil para supervisar los preparativos de estos dos torneos.