México y Brasil llegaron a un acuerdo el miércoles que limita la exportación de autos al país mas grande de América Latina a 1.450 millones de dólares para mantener un tratado comercial que el gobierno brasileño había amenazado con desechar.

El secretario de economía de México, Bruno Ferrari, dijo que la decisión era satisfactoria aunque México había exportado más de 2.000 millones de dólares en vehículos ligeros en 2011.

Ferrari informó que México aceptó el año 2010 como punto de partida para negociar con Brasil. Agregó que la cifra se incrementaría gradualmente en los próximos tres años para alcanzar 1.640 millones de dólares en exportaciones libres de aranceles.

México también acordó incrementar el contenido regional en sus vehículos ligeros de 30 a 35% y aumentar en el quinto año a 40%.

"Era muy importante no romper el acuerdo comercial", expresó Ferrari el miércoles en rueda de prensa. "Yo siento que esto significa que el comercio se reestablece".

La fecha que se fijó para el nuevo límite es el próximo lunes.

Las dos economías más grandes de América Latina habían mantenido conversaciones desde febrero en un esfuerzo por negociar el acuerdo.

México alcanzó ventas por 147.000 unidades a Brasil en el año 2011, mientras el país sudamericano exportó autos por valor de 372 millones de dólares a México. Eso despertó preocupación en el país sudamericano en momentos en que enfrenta un creciente déficil comercial en el sector automotor.

Entre los modelos enviados a Brasil desde México están el March, Tiida y Sentra de Nissan, el Fusion de Ford, el Fiat 500 y el Jetta de Volkswagen.

El gobierno brasileño en febrero expresó que quería restringir el acuerdo y empezar a cobrar aranceles a los autos fabricados en México. Quería establecer como límite las ganancias que habían traído las exportaciones de México en 2004.

"Lo que nos preocupaba a nosotros era entender su problema pero no irnos al 2004, sino empezar desde donde ya habíamos llegado con un crecimiento normal", expresó Ferrari.

Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, dijo que estaba de acuerdo en que era mejor negociar las exportaciones que perder comercio automotriz con la economía más grande de América Latina.

"Lo más importante que se logró aquí es que primero las cuotas fueran incrementales", dijo Solís. "Lo que quisiéramos nosotros es que no hubiera restricción. Sin embargo, Brasil vino a decir que necesitaba una transición y esa transición se logró en los mejores términos que se pudo".