Tom Brady, quarterback de Nueva Inglaterra, quizá deba cuidarse la espalda, y también el de los Jets, Mark Sánchez.

Después de pasar las últimas seis temporadas acosando quarterbacks para los Texans de Houston, el defensive end Mario Williams — uno de los mejores defensivos en materia de presión al mariscal de campo en situación de pase en la NFL — ha encontrado nueva motivación en un contrato colosal y una nueva residencia en la División Este de la Conferencia Americana con los Bills de Buffalo.

"Estoy eufórico, muy emocionado. Estoy ansioso de empezar con la oportunidad", dijo Williams el jueves después de firmar un contrato por seis años y una cifra potencial de 100 millones de dólares. "No hay presión. He jugado contra grandes quarterbacks. Y espero con ansia jugar contra estos quarterbacks, perseguirlos y hacer que ocurran cosas".

El contrato de Williams, el cual incluye 50 millones de dólares en dinero garantizado, es el de mayor monto en la historia para un defensivo de la NFL. Llegó después de dos días de negociaciones, las cuales iniciaron cuando los Bills llevaron al jugador el martes a Buffalo en un jet privado poco después de que arrancó el período de agentes libres de la liga.

Ben Dogra, representante de Williams, proporcionó los términos del contrato del jugador.

"Mejoramos muchísimo", dijo el gerente general de Buffalo, Buddy Nix, e hizo notar que los Bills atendieron su prioridad máxima tras el fin de la temporada pasada al apuntalar lo que había sido un anímico segmento de presión a quarterbacks. "A la gente que espera le ocurren cosas buenas. Así que ustedes han estado esperando, y nosotros hemos obtenido algo bueno aquí".

Williams se encontraba en las instalaciones del equipo y ha estado negociando con Buffalo desde que el martes comenzó su estatus de agente libre. El jugador, primera selección general en el reclutamiento de 2006 por parte de Houston, tiene un récord para el equipo de 53 capturas de quarterback en seis temporadas con los Texans.

Con un físico de 1,98 metros (seis pies y seis pulgadas) y 129 kilos (285 libras) de peso, Williams ha jugado dos veces como titular en el Pro Bowl e impuso una marca en el equipo con 14 capturas de quarterback en una sola temporada en 2007.

El defensive end jugó sólo cinco partidos la campaña pasada debido a un desgarro en el músculo pectoral. También se perdió tres encuentros en 2010 luego de someterse a una cirugía para reparar una hernia.

Williams era considerado uno de los agentes libres más codiciados fuera de temporada después del quarterback Peyton Manning.