Un prominente fiscal egipcio acusó a 75 personas de asesinato y negligencia en relación con un cruento disturbio en un partido de fútbol, el mes pasado en la ciudad de Puerto Said.

Hubo al menos 74 muertos en el disturbio del 1 de febrero, el peor desastre relacionado con el fútbol en el mundo en 15 años.

Entre los acusados el jueves, se incluyen a nueve policías y dos menores. Entre los policías está el mayor general Issam Samak, que era jefe de seguridad de Puerto Said al tiempo de los enfrentamientos.

Los hechos de violencia comenzaron minutos después del silbatazo final de un partido de la liga entre el equipo de El Cairo al-Ahly y el al-Masry de Puerto Said. Los de casa se impusieron 3-1 pero sus seguidores se enfrentaron con los aficionados rivales en una frenética matanza que según testigos duró 30 minutos.

Muchos testigos afirman que los policías en el estadio no hicieron nada para parar el derramamiento de sangre.