Una comisión legislativa escuchará los argumentos de un magistrado del Tribunal Constitucional quien dijo que antes de emitir fallos consulta a la hoja de coca, a la que atribuye poderes adivinatorios.

"Por un principio de equilibrio y objetividad vamos a escuchar al magistrado Gualberto Cusi antes de emitir un criterio", declaró el jueves la diputada oficialista Marianela Paco de la Comisión de Justicia Plural de la Cámara de Diputados.

Cusi provocó revuelo cuando dijo a la televisora Gigavisión el martes que cuando debe revolver casos "complejos" consulta a las hojas de coca. Fue blanco de críticas de opositores, incluso de legisladores oficialistas.

El senador oficialista Eugenio Rojas dijo que fueron una "equivocación" los comentarios de Cusi, quien fue su asesor antes de asumir la magistratura. En tanto el diputado indígena Lucio Marca comentó que "nuestras comunidades verán como positivo que los magistrados acudan a la coca en busca de una orientación".

El antropólogo Milton Eyzaguirre explicó que el uso de la coca es una práctica común en vastos sectores del país que por sus cualidades medicinales y alimenticias y que comunidades aymaras y quechuas le atribuyen poderes para predecir el futuro.

Pero el presidente del Tribunal Constitucional, Ruddy Flores, quien dijo que respeta las creencias y opiniones "personales" de su colega, aseguró que los fallos deben decidirse aplicando la constitución aprobada en 2009.

Cusi es un abogado de origen aymara, fue electo por el voto ciudadano en octubre, habitualmente viste un poncho rojo y lleva un látigo en el hombro que en comunidades aymaras simboliza a la autoridad.

Dijo que masticó coca en solidaridad con miles de cocaleros que hicieron lo mismo el lunes en varias ciudades en apoyo al presidente Evo Morales que ese día defendió en Viena ante la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas la masticación y otros usos tradicionales de la coca.

"Hemos cumplido con nuestra tradición, la coca es un patrimonio cultural por mandato de la constitución", dijo Cusi y acto seguido mostró ante las cámaras un pequeño montón de hojas secas de coca. "En los momentos de sueño, tenemos que revisar los expedientes, yo acullicu (mastico) coca y cuando hay casos complejos yo consulto a la coca... ¿vamos a fallar en sentido positivo o negativo''', dijo.

Un día después y tras las críticas explicó que "no consulta a la coca para decidir sentencias" sino que lo hace para conocer "si estamos siendo justos y correctos".

En su estado natural la coca no es un estupefaciente sino un estimulante suave. Indígenas y sectores populares de Bolivia mastican las hojas secas para disipar el cansancio y el hambre. Las infusiones se utilizan contra dolores estomacales y para combatir los efectos de vivir en la altura.

Los indígenas andinos también la usan en rituales y es habitual que gente de sectores populares acuda a ellos para saber qué les depara el futuro según las formas en que caen las hojas cuando son arrojadas desde una altura no mayor a 50 centímetros.

De las 31.000 hectáreas cultivadas con coca que hay en el país, entre 12.000 y 20.000 son legales y para usos tradicionales. El resto se desvía a la cocaína. Morales emprendió una campaña hasta ahora infructuosa para sacar a la coca de la lista de estupefacientes.

La defensa de la coca ha sido la causa de las luchas del mandatario desde sus tiempos de líder cocalero en los años 80 y 90, desde donde saltó a la política.