Alex Cuba, conocido más por su voz y su poderosa mezcla de ritmos bailables y letras románticas que por el contenido social de su poesía, está por lanzar un nuevo disco que asegura le dará un considerable giro a su carrera.

"Estoy orgulloso y complacido por lo que hice hasta el momento ... Pero mi siguiente disco es el más poderoso, rockero y atrevido", dijo Cuba a The Associated Press horas antes de su concierto en el club nocturno Speakeasy de Austin, como parte del festival South by Southwest, la noche del miércoles.

En su recital, el cantautor cubano-canadiese, cuyo verdadero nombre es Alexis Puentes, ofreció dos éxitos que le valieron el Latin Grammy en 2010 al mejor artista nuevo y cinco adelantos de su cuarto disco que saldrá a la venta en octubre.

Acompañado por los canadienses Mark Pelizzer en la primera guitarra y Max Senitt en la batería, más el bajista francés David Marion, Cuba brilló cantando y tocando primera y segunda guitarra eléctrica y un par de temas acústicos. Las canciones nuevas incluyeron "Tu nombre", un rock con aires mexicanos; el funk "Suspiro en falsete" y "Creo", un feroz himno antibélico.

"Me alegro que en este disco me haya visitado el deseo de querer hablar socialmente", dijo Cuba.

La portada del disco muestra una serie de retratos del artista hechos por estudiantes de arte de la secundaria de Smithers, de la Columbia Británica, donde reside con su esposa Sarah, la hija del político socialdemócrata canadiense Bill Goodacre.

Cuando Cuba recibió su nominación al Grammy, el profesor hizo que sus alumnos dibujaran el rostro del artista, con su conocido peinado "afro", para luego colocar las obras en las puertas de los negocios de la calle principal de Smithers.

Sobre su peinado, precisamente, Cuba dijo que lo usa porque le gusta pero también para enviar un mensaje.

"Me gusta la idea de tener un pelo que naturalmente hace esto", dijo el músico. "Cuando voy a Memphis o Nashville la población (afroamericana) me mira como si estuviera loco por tener un afro. Me gusta la responsabilidad de liberar a la gente de mi raza. Tenemos que sentirnos felices y orgullosos de lo que Dios nos dio. ¿Por qué cambiarlo?"

El nombre del disco ya está decidido, pero está envuelto en un misterio. Según el artista, se trata de "una frase muy común en Cuba", que pedirá a sus fanáticos en Internet que adivinen.

"Es una frase cubana muy común que uso para marcar el contexto histórico que tenemos en el mundo, con las economías tan destrozadas que se nos está haciendo difícil ver el futuro más claro", dijo Cuba. "Quiero que la gente adivine cuál es la frase, y tengo curiosidad de saber qué van a decir".

Cuba pertenece a la nueva generación de cubanos que abandonaron la isla voluntariamente y no tienen problemas para regresar con regularidad para grabar los vientos y las percusiones de sus discos. La experiencia de haber vivido 24 años en Cuba y casi 14 en Canadá le permite apreciar las luces y sombras de ambos sistemas.

"Ahora puedo ver las cosas no sólo buenas, sino geniales de Cuba", manifestó. "Por ejemplo, la medicina gratis para todo el mundo o que nadie pague renta y que todo el mundo sea dueño de su casa. Eso en un país desarrollado no lo ves. Quizás fue una locura que no se puede sostener, pero es algo genial de un gobierno liberar a su gente de ese estrés".

Sin embargo, reconoce las limitaciones del sistema que abandonó.

"Las mentalidades como las del gobierno cubano tratan de llevarte de la mano y enseñarte a pensar de la manera que ellos quieren", dijo. "Pero eso también es un problema del mundo capitalista: todos los gobiernos tienen ese tipo de control sobre su población, aunque en Canadá quizás haya más espacio para tú realmente inventar algo".

Cuba aprecia "la posibilidad de crecer, de abrir tus alas por ti mismo" que da el capitalismo, pero no así el lado más materialista del sistema.

"No me gusta el mundo consumista, mete miedo", dijo. "La gente cree que adquiriendo cosas adquieres la felicidad, y realmente no es así. Eso es un reto para el mundo capitalista".

Pero lo que más le molesta del mundo capitalista son las dificultades que los padres tienen para criar a sus hijos en un ambiente artístico. Por eso Cuba, padre de tres hijos, está tratando de convencer al gobierno de Canadá que abra una escuela de música gratuita en la Columbia Británica.

"Si tú eres padre de una criatura que quiere aprender a tocar la guitarra, tienes que pagar mucho dinero", dijo. "La música es un tesoro, un regalo de Dios que debe ser pasado con amor, con la facilidad que mi padre me la pasó a mí".

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En Internet:

http://sxsw.com/

http://www.alexcuba.com/