El parlamento iraní interrogó el miércoles al presidente Mahmud Ahmadinejad sobre una larga lista de acusaciones y quejas, incluyendo haber arruinado la economía nacional y haber desafiado la autoridad del líder supremo iraní.

Ahmadinejad es el primer presidente en la historia del país que comparece ante el parlamento, un gran golpe a su posición en un conflicto con los legisladores y el clero iraní.

La constitución iraní otorga al parlamento el derecho legal de interrogar al presidente, aunque hasta ahora el organismo no había minado el prestigio del mandatario, por lo que esta medida podría ser un primer paso para enjuiciar políticamente a Ahmadinejad si los legisladores ven insatisfactorias sus respuestas.

Ahmadinejad respondió con tono desafiante a sus interrogadores, ocasionando la ira de los legisladores, que en tono sarcástico criticaron abiertamente su gestión. La actitud insumisa del mandatario mereció la condena mayoritaria de los legisladores.

"Si el parlamento había apoyado hasta ahora a Ahmadinejad, ya no es así", dijo el legislador Mohammad Taqi Rahbar.

Rahbar, al igual que muchos otros conservadores, respaldó a Ahmadinejad hasta abril del 2011, cuando el presidente desafió abiertamente al líder supremo, el ayatola Alí Jamenei, que tiene la última palabra en todos los asuntos de estado, por la designación del jefe del espionaje iraní.

Ello — junto con la aparente renuencia del presidente a seguir los consejos de sus asesores económicos — convenció a muchos integristas de que Ahmadinejad deseaba ampliar los poderes de la presidencia iraní que hasta ahora estaba subordinada al liderazgo clerical.

El legislador conservador Alí Motahari, un destacado opositor del presidente, leyó en viva voz 10 preguntas dirigidas a Ahmadinejad en una sesión abierta del Parlamento que fue transmitida en directo a todo el país por la radio estatal.

Algunas de las preguntas más mordaces estuvieron centradas en la negativa de Ahmadinejad durante 11 días a cumplir una orden de Jamenei para devolver el cargo al ministro de espionaje Heidar Moslehi, destituido por el presidente en abril del 2011.

Ahmadinejad negó tajantemente haber desafiado a Jamenei.

El presidente, que compareció en el parlamento acompañado por ocho miembros de su gabinete, fue interrogado sobre el notable aumento de los precios que ha causado el descontento público, así como la ausencia de un presupuesto para el sistema del tren subterráneo de Teherán.