Veintiocho personas murieron cuando un autobús turístico que transportaba a escolares belgas de regreso de una excursión para esquiar se estrelló contra un muro en un túnel de Suiza, dijo la policía el miércoles.

Otros 24 estudiantes fueron hospitalizados, dijo Jean-Marie Bornet, portavoz de la policía del cantón de Valais, en declaraciones a The Associated Press.

La policía indicó que había 22 niños entre los muertos, y otros 24 fueron hospitalizados a causa de sus heridas.

El autobús se estrelló en un túnel de Sierre, un popular destino para esquiar en los Alpes suizos, aproximadamente a las 9 de la noche del martes.

Didier Reynders, ministro belga de relaciones exteriores, dijo que las autoridades seguían identificando a las víctimas.

"Es incomprensible lo sucedido. Iban tres autobuses y uno se accidentó sin tener contacto alguno con los otros vehículos", agregó.

El autobús transportaba a 52 personas en total, incluyendo estudiantes provenientes de dos pueblos, Lommel al este de Antwerp, y Heverlee, cerca de Leuven. En el túnel dio un viraje, golpeó el borde de la acera y se estrelló contra un muro de concreto, dijo la policía.

"Debido al fuerte impacto, el autobús quedó sumamente dañado y varios pasajeros quedaron atrapados en los restos", dijo la policía en un comunicado.

El jefe de policía de Valais, Christian Varone, dijo en conferencia de prensa que, al llegar, los socorristas estuvieron frente a una "escena como de guerra".

La investigación preliminar señala que no hubo otros vehículos involucrados en el accidente, el cual ocurrió en un tramo de un túnel donde la velocidad máxima permitida es de 100 kph (62 mph).

Una decena de ambulancias y unos ocho helicópteros llevaron a las víctimas al hospital. Decenas de bomberos y policías, 15 médicos y tres psicólogos acudieron al lugar de los hechos.