Una veintena de personas resultaron heridas y varias decenas fueron detenidas el miércoles durante los violentos disturbios que desataron mineros ilegales en protesta porque el gobierno busca formalizarlos para frenar la contaminación que ocasionan en la selva del sudeste de Perú.

José Luis Aguirre, presidente de la región de Madre de Dios, fronteriza con Brasil, dijo a The Associated Press que entre 12.000 y 15.000 mineros ilegales iniciaron movilizaciones por la ciudad capital de Puerto Maldonado desde la madrugada e intentaron tomar por la fuerza locales públicos, como dos mercados y el aeropuerto.

"Hay 20 personas ingresadas al hospital, están ingresando (heridos) continuamente... la cosa está insostenible, por toda la ciudad se escuchan balas, petardos... la cosa ya ha desbordado y puede tornarse mucho más difícil", dijo Aguirre en comunicación telefónica.

El gobernador de Madre de Dios, Gilbert Galindo, informó que 43 personas han sido detenidas en relación con los desmanes.

La oficina de informaciones de la policía de Puerto Maldonado dijo que se impidió en la madrugada que los manifestantes tomaran el aeropuerto, el terminal terrestre de autobuses y un puente, pero los mineros sí lograron bloquear otro puente en la carretera que conduce a la ciudad del Cusco.

Señaló que cinco efectivos resultaron heridos, pero de momento se desconocía la gravedad de sus lesiones.

Aguirre indicó que los 700 policías de la dotación de Puerto Maldonado no alcanzan para hacer frente a los miles de manifestantes. Los agentes han usado gases lacrimógenos para dispersar a las turbas, pero sin poder controlar del todo la situación.

César Ascorra, director de Cáritas para Madre de Dios, dijo a la AP que miles de manifestantes armados con palos y piedras trataron de incendiar dos mercados de Puerto Maldonado y apedrearon locales públicos forzándolos a cerrar.

Los mineros ilegales de Madre de Dios, que se dedican principalmente a extraer oro de los ríos usando métodos artesanales que causan mucha contaminación, rechazan la intención del gobierno de formalizar el sector.

El Ejecutivo convocó a los dirigentes a entablar un diálogo, pero un sector radical abandonó la mesa de negociaciones y se niega a conversar.

Según las autoridades, la minería ilegal ha causado la deforestación de 18.000 hectáreas de bosques amazónicos de Madre de Dios, que es una de las regiones de mayor biodiversidad del mundo.