Un ejecutivo que renunció a su cargo en el banco de inversiones Goldman Sachs, dijo en un artículo que la empresa ha perdido "su compás moral" y agregó que los directores gerentes de la entidad llamaban a sus clientes "títeres".

Greg Smith, uno de los directores ejecutivos de Goldman, dijo que la empresa necesita "deshacerse de personas moralmente arruinadas" y sugirió que el deterioro de la cultura empresarial amenaza la supervivencia de Goldman tras 143 años de negocios.

Smith escribió que asistió a reuniones de ventas en las que ayudar a los clientes a ganar dinero no formaba parte de las discusiones.

"Si uno fuera un marciano y se sentara en una de esas reuniones, uno creería que el éxito o el progreso de un cliente no figuraba entre los temas analizados", escribió el ex ejecutivo de Goldman.

El ensayo fue publicado el miércoles en la página de opinión del diario The New York Times y fue uno de los tópicos más analizados en la red social Twitter.

En una declaración, Goldman Sachs no concordó con la valoración de Smith.

"En nuestra opinión, sólo tendremos éxito si nuestros clientes tienen éxito", dijo la declaración. "Esta verdad fundamental preside nuestra conducta profesional".

La empresa se negó a indicar si tenía conocimiento del artículo antes de que fuera publicado.

Goldman es una de las empresas más influyentes en Wall Street y ha sido apodada "los Yanquis de Nueva York de las finanzas". Sus ex empleados han asesorado a presidentes y manejan importantes empresas.

Entre sus ex directores generales figura Henry Paulson, que dejó la empresa para sumarse al gobierno del presidente George W. Bush y fue el creador de un programa de estímulo económico y subvenciones de más de 700.000 millones de dólares en la crisis financiera del 2008, y Jon Corzine, ex gobernador de Nueva Jersey y director general de FM Global, una empresa corredora de Wall Street que quebró durante su gestión.

Smith dijo que es fácil llegar a ser líder de Goldman, con pasos que incluyen persuadir a los clientes que inviertan en productos de los que la empresa quiere desprenderse o que aportarán los mayores beneficios a Goldman.

Otra forma, agregó, fue "trabajar con el cometido es comerciar con cualquier producto opaco y sin liquidez cuyo nombre sean tres iniciales".

Smith, según el Times, era director general de Goldman para derivados bursátiles en Estados Unidos, Europa, el Medio Oriente y Africa.