Pese a decenas de denuncias por negligencia y abusos sexuales a lo largo de los años, el Departamento de Estado abandonó un plan que hubiese requerido buscar en el banco de datos del FBI las huellas dactilares de las personas que acogieran a estudiantes extranjeros de enseñanza superior, según documentos obtenidos por The Associated Press.

La agencia federal consideró en los últimos años, pero luego abandonó, un plan que hubiese requerido al FBI analizar los antecedentes de forma parecida al de los Boy Scouts (Niños Exploradores) y Girl Scouts (Niñas exploradoras) porque no era "factible" según Documentos del Departamento de Estado.

La agencia requirió esas indagaciones en el 2010 e identificó a decenas de empresas privadas autorizadas a utilizar el banco de datos del FBI, según los documentos. Posteriormente el Departamento de Estado escogió un programa piloto con el Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados, que concluyó en marzo del 2011 al no reautorizar el Congreso el programa y debido a carencias presupuestarias.

El Departamento de Estado no adoptó métodos diferentes para requerir la toma de las huellas dactilares a fin de facilitar el estudio de antecedentes penales a escala nacional.

La agencia requiere a terceros, que colocan a los estudiantes en familias de acogida, que examinen los antecedentes de esas personas. Sin embargo, los activistas sostienen que el sistema es problemático porque confiere esos exámenes a las empresas que gestionan los intercambios.

Un análisis de la AP descubrió casos de estudiantes que acabaron viviendo con delincuentes convictos.

Al no requerir la toma de las huellas dactilares, el gobierno ha dado un mal ejemplo, especialmente cuando siguen apareciendo casos de malos tratos y abusos sexuales, dijeron los grupos activistas.

El Programa Intercambio de Visitantes trae anualmente a casi 30.000 estudiantes de enseñanza superior a Estados Unidos. Los estudiantes extranjeros viven en familias que los acogen, y asisten a las escuelas estadounidenses. Debe ser una oportunidad para mejorar los conocimientos académicos, aunque con el transcurso de los años decenas de estudiantes han sufrido abusos sexuales, según el Departamento de Estado, grupos activistas y documentos judiciales.

La agencia recibió 43 denuncias de abusos sexuales desde el comienzo del año escolar 2010-2011, dijo el martes el vocero del Departamento de Estado Mark Toner.

"Desde el punto de vista de Estados Unidos y el punto de vista de la Secretaría de Estado, incluso el abuso de un solo menor bajo estos programas es demasiado. Por ello hemos emprendido varias reformas a fin de fortalecer el programa", dijo Toner en un correo electrónico.