El gobierno chino mantendrá el freno que ha empezado a enfriar los precios inmobiliarios, dijo el premier el miércoles, a pesar de las quejas de que deberían llevar a una desaceleración económica.

El mercado inmobiliario y la construcción son importantes generadores del crecimiento chino y la poca actividad en meses recientes ha ocasionado apelaciones de Beijing para relajar los frenos impuestos para desalentar la compra especulativa que propicia el alza de precios.

"Los precios de las viviendas en China están lejos de volver a un nivel razonable, por lo que no debemos moderar nuestros esfuerzos en regulación del sector inmobiliario", dijo el premier Wen Jiabao en una conferencia de prensa al final de la sesión legislativa del país.

"De otra manera, las ganancias pasadas serán pérdidas y habrá caos en el sector inmobiliario", dijo Wen.

El incremento en los precios de las bienes raíces fue impulsado en parte por el cúmulo de estímulos gubernamentales al gasto y de préstamos bancarios que entraron en la economía luego de la crisis global de 2008. Los precios se relajaron un poco en la segunda mitad del 2011, pero están muy por arriba de los niveles en años recientes.

Wen advirtió los peligros de un auge y caída de los precios inmobiliarios.

"Si desarrollamos el mercado inmobiliario a ciegas y surge una burbuja, cuando ésta explote no sólo se verá afectado adversamente el mercado inmobiliario. Pesará en toda la economía china", dijo.