Una misión de la UNESCO inició el martes una visita de cuatro días a la capital brasileña para evaluar posibles agresiones a su condición de Patrimonio de la Humanidad, lo que podría llevar a Brasilia a entrar a la lista de sitios en riesgo.

La misión estará formada por dos especialistas internacionales en arquitectura y urbanismo, el argentino Luis María Calvo y el español Carlos Sambricio, quienes recorrerán Brasilia y conversarán con miembros del gobierno del Distrito Federal, del Instituto de Patrimonio Histórico Nacional (IPHAN) y de la sociedad civil.

Brasilia fue proclamada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1987 en un reconocimiento a su condición de modelo de arquitectura y urbanismo modernistas.

Fue la primera ciudad contemporánea que alcanzó ese título después de ser fundada en 1960, con un trazo urbanístico novedoso para su época, obra del arquitecto Lucio Costa, y palacios modernos diseñados por su colega Oscar Niemeyer.

La directora cultural de la UNESCO en Brasil, Jurema Machado, explicó que los observadores del organismo de las Naciones Unidas verán si la ciudad aún cumple con las condiciones que llevaron a su declaración de Patrimonio de la Humanidad.

"Brasilia viene siendo seguida con lupa, con mirada minuciosa, desde 2001", comentó Machado en declaraciones a la televisión de la UNESCO.

Señaló que la misión del centro de supervisión de patrimonio mundial es activada para evaluar determinados problemas de conservación.

En Brasilia han surgido críticas por alteraciones al plan original de Lucio Costa, como la construcción de complejos habitacionales a orillas del Lago Paranoá y la invasión de edificaciones en espacios que deberían permanecer libres.

Machado recordó que la capital brasileña recibió el título de UNESCO en una fase incipiente de su desarrollo y sirvió para orientar al poder público en la forma en que debía tratar a la ciudad.

"Es más que un título, representa un compromiso. Sirvió para atenuar las desatenciones con la ciudad y marcar temas con los cuales las autoridades tienen que estar atentas y vigilantes", comentó Machado.

Así, la ciudad que está por cumplir 62 años, enfrenta la posibilidad de entrar en la lista de patrimonio en riesgo, lo que implica que debe acatar recomendaciones de la UNESCO para mantener su título de Patrimonio de la Humanidad.

La misión de observadores deberá elaborar un informe que sería enviado en abril a la UNESCO, para ser discutido durante la próxima sesión del Comité de Patrimonio Mundial a celebrarse en junio en San Petersburgo, Rusia.