Las naciones europeas empiezan a darse cuenta de lo difícil que será adherirse a las estrictas reglas contra el gasto deficitario que han adoptado en respuesta a la crisis de deuda soberana en el continente.

En una reunión efectuada en Bruselas el martes, los ministros de finanzas de los 17 países que conforman la eurozona acordaron sancionar a Hungría por su elevado déficit presupuestal, pero cedieron a la presión de algunos países para reconsiderar el fallo en junio.

El lunes por la noche, España recibió la autorización de los ministros para que busque un déficit de 5,3% del PIB este año, aunque su objetivo original era de 4,4%.

Si bien Hungría y España aún tienen que cumplir sus metas presupuestales para 2013, las discusiones en Bruselas han subrayado lo difícil que será para Europa apegarse a las medidas de austeridad que afirma son la mejor manera de salir de la crisis.

El meollo no está sólo en el ahondamiento de la recesión en muchas economías — algo que según los detractores hace que los recortes presupuestales sean contraproducentes_, sino también en la dificultad que tienen los países para sancionar a un socio del bloque continental.

Olli Rehn, comisionado de Asuntos Económicos y Monetarios de la Unión Europea y quien está a cargo de la vigilancia del reglamento fiscal del bloque, dijo que el objetivo de 2012 para España tuvo que ajustarse a la baja, dado que el déficit de 2011, del 8,5% del PIB, fue muy superior de lo que se esperaba y la economía del país también empeora.

Los funcionarios han insistido en que Madrid realizó reformas estructurales de gran alcance, como un ajuste a su mercado laboral, en un esfuerzo por hacer más sostenibles sus finanzas públicas.

Por su parte, la ministra danesa de economía Margrethe Vestager dijo el lunes que sus colegas de la UE habían decidido sancionar a Hungría por su elevado déficit, pero que reevaluarán su decisión en junio.

Ello le dará tiempo a Budapest de anunciar más recortes presupuestales y evitar que su déficit supere el límite de 3% del PIB impuesto por la UE. Si no lo logra, Hungría no recibirá 495 millones de euros (649 millones de dólares) en fondos del bloque para el desarrollo, a los que tiene derecho en 2013.