El fútbol brasileño comenzó una nueva era tras la renuncia de su mandamás Ricardo Teixeira, pero el nombramiento de José Maria Marin como líder de la federación y del comité organizador del Mundial de 2014 significa que habrá pocos cambios.

Teixeira renunció el lunes luego de 23 años como líder de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), en los que llevó al organismo a éxitos sin precedente, pero en los que también fue acusado de corrupción y malos manejos.

Marin, de 79 años y quien tiene una larga carrera como político, ya dijo que no piensa realizar muchos cambios, y que desea continuar con el trabajo "estupendo" que realizó Teixeira.

"Su administración fue un ejemplo a seguir", dijo Marin. "El fútbol brasileño es respetado en todo el mundo gracias a su trabajo".

Una cámara de televisión captó a Marin este año mientras se metía al bolsillo una medalla durante la ceremonia de premiación de un campeonato regional.

Marin no fue acusado por los organizadores y dijo que la medalla se la regalaron, pero un jugador se fue de la ceremonia sin su presea, y sólo la recibió unos días después. El suceso ocurrió en enero durante el torneo sub18 de la Copa Sao Paulo.

"Me parece que es una broma", señaló Marin. "Fue una cortesía de parte de la federación (local), frente a todos".

Marin descartó realizar cambios en la federación y dijo que continuará el trabajo de Teixeira.

"Insistí que todos deben continuar", señaló Marin. "Necesitamos el trabajo y la experiencia de estos dirigentes para asegurarnos que la CBF siga por este camino de éxito y buena administración".

Marin dijo que está "abierto al diálogo" con el gobierno federal para asegurar que los preparativos para la Copa del Mundo de 2014 sigan bien encaminados.

"La federación brasileña tiene que demostrar que está trabajando para ayudar a que Brasil organice un gran Mundial", indicó.

Marin, cuyo mandato terminará a fines de 2014, asumió la presidencia porque es el vicepresidente de mayor edad de la entidad.

Un ex futbolista del Sao Paulo y abogado de profesión, Marin comenzó en la política en la década de los 60. Fue consejero de la ciudad de Sao Paulo, y se convirtió en gobernador del estado en 1982 cuando Paulo Maluf dejó el cargo para irse al congreso.

Marin fue candidato a la alcaldía de Sao Paulo en 2000, pero recibió menos de 10.000 votos.

Fue presidente de la federación de fútbol del estado de Sao Paulo durante cinco años en los 80, y se desempeñó como jefe de la delegación de Brasil en el Mundial de 1986 en México.

"Tiene una historia importante en el fútbol", comentó el presidente del Sao Paulo, Juvenal Juvencio. "Confío plenamente en que encabezará una nueva era en el fútbol brasileño".

Pero algunos clubes no están de acuerdo con el método utilizado para elegir al nuevo presidente.

"Necesitamos un cambio", señaló a la prensa local el presidente del Atlético Paranaense, Mario Celso Petraglia.

"No sirve de nada cambiar al presidente si mantenemos la misma mentalidad y modelo de administración de la CBF. Necesitamos ideas nuevas", comentó el zaguero de Corinthians, Paulo André.