Boca Juniors tiene la imperiosa necesidad de ganarle a Arsenal en choque entre argentinos, cuando lo visite el miércoles por el Grupo 4 de la Copa Libertadores.

Cualquier otro resultado que no sea un triunfo dejará en incómoda situación al seis veces campeón de ese torneo, el principal del continente a nivel de clubes.

Si los Xeneizes no ganan, su suerte ya no dependerá de sí mismo dentro de ese grupo que lidera Fluminense con seis puntos; Arsenal tiene tres y Boca y Zamora de Venezuela uno cada uno.

Boca llega golpeado por dos derrotas en su estadio La Bombonera: Fluminense le dio el primer cachetazo por 2-1 en Libertadores, con la cual los Xeneizes resignaron un invicto de 36 partidos en el frente nacional e internacional, y el domingo Independiente le ganó 5-4 por el Clausura argentino.

El técnico de Boca Julio César Falcioni quedó preocupado porque su equipo recibió cinco goles en una sola tarde, uno menos de los que había sufrido en los 19 choques del pasado Apertura 2011 que ganaron los boquenses.

Y la preocupación de Falcioni es aún mayor porque tres de esos goles fueron del manual de pelota parada, algo que Arsenal suele explotar muy bien.

"Hay que ir corrigiendo esos errores porque Arsenal tiene gente muy alta", dijo Falcioni. "Nos vamos a tener que defender mejor".

Falcioni, que en la Libertadores venía alternando entre titulares y suplentes, saldrá ahora con todo su potencial, incluyendo el armador Juan Román Riquelme y el uruguayo Santiago Silva, quien llegó del Fiorentina italiano con su bien ganada fama de goleador, pero que en Boca no marcó en sus cuatro presentaciones.

"Hay que ser inteligentes para jugar con la ansiedad de ellos que llegan heridos", dijo el delantero de Arsenal, Luciano Leguizamón, uno de los tantos titulares a los que probablemente el técnico Gustavo Alfaro preserve para el choque el domingo ante Banfield por el Clausura.

Se trata de un partido clave entre dos equipos comprometidos con el descenso.

"Me importa más el encuentro ante Banfield que el choque con Boca, que pasa más allá por una cuestión de orgullo que otra cosa", dijo Alfaro.

Con el arbitraje del argentino Pablo Lunati, el partido se jugará desde las 19.45 (2245 GMT) en el estadio Julio Humberto Grondona, más conocido como "El Viaducto", de la vecina ciudad de Sarandí.