La mayoría de los votantes de la ciudad consideran que el departamento de policía de Nueva York ha enfrentado exitosamente el terrorismo, y más de la mitad opina que las autoridades han actuado de manera adecuada en su tratamiento de los musulmanes, según una encuesta difundida el martes.

La consulta se efectuó a raíz de una serie de notas de The Associated Press sobre la vigilancia que ejerció la policía de la ciudad a musulmanes después de los ataques terroristas del 2001.

La encuesta de la Universidad Quinnipiac halló que el 82% de los consultados considera que el departamento fue efectivo en sus esfuerzos antiterroristas. Sobre si había actuado justa o injustamente con los musulmanes, el 58% opinó que fue adecuado, el 29% inadecuado y el 13% dijo no saber o no respondió.

El 29% representa un ligero aumento respecto del 24% que consideró que la policía había individualizado injustamente a los musulmanes según una encuesta aplicada en febrero.

En total, el 63% de los encuestados aprobó el modo en que la policía está cumpliendo con su deber, aunque cuando se les preguntó sobre la política controversial de parar, interrogar y cachear a la gente, solo el 46% aprobó y el 49% desaprobó.

"Las cifras han sido consistentemente altas", comentó Maurice Carroll, director del Instituto de Encuestas de la Universidad de Quinnipiac. "La gente cree que la policía hace un buen trabajo".

Los artículos de la AP reportaron que la policía vigiló mezquitas y musulmanes en la zona metropolitana de Nueva York, así como grupos de estudiantes musulmanes en universidades en los estados de Nueva York, Connecticut, Nueva Jersey y Pensilvania.

Las tácticas han suscitado interrogantes acerca de si la policía de la ciudad de Nueva York ignora los derechos civiles de los musulmanes y si los etiqueta ilegalmente por religión y raza. El Departamento de Justicia de la nación estudia si habrá de investigar las tácticas de vigilancia policial neoyorquina.

El alcalde Michael Bloomberg y el comisionado de policía Raymond Kelly han dicho que las acciones del departamento de policía de la ciudad de Nueva York son legales y necesarias en una ciudad bajo amenaza constante de ataques terroristas.