El brasileño Brandao anotó en los descuentos para clasificar el martes al Marsella a los cuartos de final de la Liga de Campeones por primera vez desde 1993 y eliminar al Inter de Milán.

Marsella perdió 2-1, pero se clasificó con marcador global de 2-2 gracias al gol como visitante de Brandao en el estadio San Siro. El club francés ganó el partido de ida por 1-0.

El director técnico Claudio Ranieri dijo que el Inter mereció ganar, pero que les había faltado un poco de suerte.

"Este partido es la fotografía de la temporada, hemos jugado mejor que el Marsella, las ocasiones más nítidas las tuvimos nosotros", afirmó.

"Pero así es el fútbol, para bien y para mal; pero estoy satisfecho con mis jugadores porque dieron el máximo, no les puedo pedir más, sólo algo más de suerte, que nos ha faltado en esta temporada", afirmó.

Dijo que "ahora no sirve una revolución, si no una reestructuración".

El director técnico del Marsella, Didier Deschamps, señaló por su parte que habían disputado "un buen partido, tratando de cerrar los espacios; y obtuvimos un óptimo resultado, en que hemos eliminado a un gran club de Europa".

Al avanzar a los cuartos de final, "hemos superado los objetivos que nos habíamos propuesto", manifestó.

Señaló que cuando Brandao entró a la cancha, al final del encuentro, le había dicho "haré un gol para usted", a lo que le respondió, "bueno, anda y hazlo".

El argentino Diego Milito anotó por el Inter a los 75, al aprovechar una serie de rebotes dentro del área, y el partido parecía encaminado al tiempo extra, pero Brandao marcó en los últimos suspiros tras un tiro libre del arquero Steve Mandanda para asegurar la clasificación.

El club italiano ganó el partido con un penal de Giampaolo Pazzini después del gol de Brandao, pero esa fue la última acción del partido. Mandanda fue expulsado en la jugada del penal, por lo que se perderá el próximo partido por los cuartos de final.

El Inter arrancó con todo en busca del triunfo, y tuvo dos ocasiones claras de gol en los primeros minutos.

A los siete, el holandés Wesley Sneijder disparó a la altura del área chica, pero atajó el portero del Marsella.

Tres minutos después, Milito desvió un balón con el pecho a boca de jarro y de nuevo Mandanda se lució con una gran atajada.

A los 17, el delantero del Marsella Loic Rémy cabeceó muy cerca del arco del Inter y el balón salió levemente desviado.

Al final del primer tiempo, a los 45, el atacante uruguayo Diego Forlán cabeceó con peligro, pero desviado, en una de sus pocas intervenciones acertadas.

Tal como se suponía, el Inter salió con el pie en el acelerador para recuperar el resultado negativo del encuentro anterior, pero el Marsella no se refugió en su área y atacó también con peligrosidad.

Inter no tuvo la misma claridad en el segundo tiempo, ante un Marsella que empezó a defender el resultado del partido de ida. Incluso, la mejor ocasión antes del gol de Milito fue un cabezazo de Alou Diarrá, que obligó a Julio César a realizar una gran atajada.

El técnico Claudio Ranieri recurrió a su vieja guardia para afrontar este delicado partido: los brasileños Julio César, Maicon y Lucio, los argentinos Walter Samuel, Milito y Javier Zanetti, el uruguayo Forlán y el serbio Dejan Stankovic, todos con más de 30 años. Renunció sólo al argentino Esteban Cambiasso, que entró en el segundo tiempo.

Los nerazzuri enfrentaron a un equipo en que sólo tres jugadores llegan a los 30 años y los otros son todos veinteañeros.