La agencia calificadora internacional Moody's degradó al miembro de la zona euro, Chipre, a calidad de bono basura el martes entre las elevadas preocupaciones por la exposición ante el sector bancario de Grecia.

La agencia redujo su calificación a Chipre un escaño a Ba1 y le asignó un pronóstico negativo, lo que significa que serían posibles futuras degradaciones.

Moody's es la segunda agencia en colocar la calificación crediticia nacional de la isla en bono basura luego de que Standard & Poor's lo hiciera en enero, principalmente por su exposición al sistema bancario griego. Fitch ha mantenido la calificación de Chipre un escaño por arriba de basura.

La degradación ha sacado efectivamente de los mercados internacionales, lo que provocaría que ese país mediterráneo busque un préstamo con baja tasa de interés de 2.500 millones de euros (3.300 millones de dólares) con Rusia, mediante el cual podría cumplir con sus necesidades financieras este año.

Moody's dijo que además de sus significativos bonos soberanos griegos, los problemas de los bancos chipriotas se ven agravados por sus grandes carteras de préstamos griegos. Se dijo que esas tensiones en el sistema bancario junto con la débil confianza del sector privado y las condiciones externas adversas limitan el potencial de crecimiento de la isla en los próximos años y se suman a los desafíos fiscales que enfrenta el gobierno.