El Parlamento egipcio, dominado por los islamistas, votó el lunes abrumadoramente en favor de que sea expulsado el embajador de Israel y se suspendan las exportaciones de petróleo al estado judío.

La moción es básicamente simbólica, porque solamente el consejo militar gobernante puede tomar una decisión así y es improbable que afecte las relaciones de Egipto con Israel, pero señala un profundo cambio en Egipto tras el derrocamiento del autocrático presidente Hosni Mubarak hace un año en una revuelta popular que puso fin a sus 29 años en el poder. Mubarak era un aliado de Israel.

La votación fue realizada sobre un reporte del panel de asuntos árabes de la cámara baja que declaró que Egipto "nunca" va a ser amigo, socio ni aliado de Israel. El reporte describió a Israel como el "enemigo número 1" de la nación y respaldó lo que llamó la resistencia palestina "en todas sus formas" contra las "políticas agresivas" de Israel.

No hubo un comentario inmediato de Israel sobre la votación.

En 1979, Egipto se convirtió en la primera nación árabe en firmar un acuerdo de paz con Israel. El tratado se produjo seis años después de que los dos países se enfrentasen en la última de sus cuatro guerras. Sin embargo, el acuerdo generó una paz "fría" y la mayoría de los egipcios aún consideran a Israel el principal enemigo del país.

Ha habido momentos de tensión en las relaciones bilaterales, mayormente por lo que se considera en Egipto como la renuencia de Israel de proceder de buena fe en las conversaciones de paz con los palestinos, pero los gobernantes de ambos países han mantenido abiertos constantemente los canales de comunicación.