El secretario británico de Relaciones Exteriores para América Latina, Jeremy Browne, afirmó el lunes que no es correcto bloquear económicamente a las islas Falkland, al iniciar una visita oficial a Chile, adelantándose a la que realizará la presidenta Cristina Fernández el jueves y viernes.

Browne inició en Chile un periplo que incluirá Colombia, a partir del miércoles, y luego Perú.

"No creemos que el bloqueo económico de las Falkland (Malvinas) sea lo correcto de hacer", dijo durante una rueda de prensa que ofreció luego de reunirse con el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

"Estoy seguro de que el tema de las Falkland va a surgir durante mi visita. Pero la posición de Gran Bretaña es muy clara en este asunto", añadió.

Insistió en que "nosotros no buscamos una controversia con Argentina, pero creemos en el principio de autodeterminación".

Antes de viajar a Chile Browne recordó desde Londres que los kelpers, como se llama a los habitantes de las Malvinas, escogieron depender de Gran Bretaña.

"Esperamos que la gente en Chile, Brasil, Uruguay y otros países vea que no está bien cuando un país grande y poderoso establece un bloqueo para tratar de reducir la calidad de vida de gente que vive en unas islas remotas", declaró al periódico El Mercurio antes de iniciar su gira sudamericana.

La agenda de Browne incluye entrevistas con varios miembros del gabinete del presidente Sebastián Piñera, aunque no se encontrará con el mandatario por su rango ministerial. En sus encuentros se abordarán temas de fortalecimiento en las relaciones económicas y deportivos, a propósito de las Olimpiadas de Londres 2012.

Browne se reunirá el martes con el canciller Rafael Moreno, con quien se estima abordarán el tema de las islas.

La visita a Chile en la misma semana de Browne y de la presidenta Fernández se registra a poco más de dos semanas del trigésimo aniversario de la guerra de las Malvinas, el 2 de abril, cuando la dictadura militar argentina trató sin éxito de recuperar el archipiélago del Atlántico Sur, ocupado por Gran Bretaña desde 1833.

Argentina y Gran Bretaña viven momentos más tensos que de costumbre desde diciembre último, por la estadía del príncipe Guillermo en las Malvinas o Falkland, como llaman a las islas los británicos, porque la administración de Fernández acusó a los británicos de militarizar la zona cercana al archipiélago.

Ese mismo mes los países del Mercado Común del Sur con acceso al mar acordaron prohibir que toquen puerto naves con bandera de las Malvinas, Chile incluido.

Además, Fernández prohibió a un par de cruceros británicos atracar en el austral puerto argentino de Ushuaia, pidió a destacadas empresas que dejen de exportar productos e insumos británicos.

En lo que pareció un quiebre temporal de la política agresiva de Fernández, a comienzos de mes ofreció a Gran Bretaña negociar para que desde Buenos Aires salgan tres vuelos semanales hacia las Malvinas, de Aerolíneas Argentinas.

Lan Chile es la aerolínea que actualmente vuela una vez al mes al archipiélago, con escala en Río Gallego. Otro vuelo semanal parte desde Chile.

El presidente Sebastián Piñera, consultado el domingo por la noche, dijo que no ha recibido ninguna petición de Fernández para que Lan suspenda sus vuelos a las Malvinas. No se descarta que aborden el tema el jueves cuando se reúnan.